Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4
Crónicas de Varadero Josone Jazz & Son. Día 4

Día 4

La última jornada del Festival Varadero Josone Jazz and Son tuvo una noche muy movida, desde que al inicio Rumberos de Cuba obligaron a moverse a todos los que llegaron a Josone en busca de aires diferentes y de buena música.

Luego, la agrupación De Cubamostró el quehacer de jóvenes artistas en la isla. Con poco más de un año de fundada y recorriendo el pop-rock, se adueñaron del escenario del parque para garantizar el disfrute de cada tema. Agradecieron a Isaac Delgado, creador del evento, la posibilidad de ser parte del Festival y la dicha de dialogar con músicos de tan alto calibre.

Pancho Amat y su Cabildo del Son dieron continuidad al programa para ofrecer un panorama de su amplio repertorio.  Pancho demostró su habitual dominio del tres, y puso su instrumento en función de temas clásicos, jazz y aires trovadorescos.

En el escenario alternativo, tocó su turno a Horacio el Negro, quien suscitó gran expectativa desde su inserción en el programa. El público estaba ávido de escuchar en vivo a este percusionista que ha logrado fusionar jazz, rock, y música cubana con tanto talento.Y él sumó a los géneros mencionados salsa, new age y latín jazz, entre otros.

Para cerrar por todo lo alto llegó Van Van, el tren de Cuba. Con SamuelFormellal frente de la orquesta, sigue siendo una agrupación de primera línea que conserva el sonido que le imprimiera su fundador, Juan Formell. Ahora con novedosos ritmoscompite con la música salsa que se está haciendo en el mundo. La mayor parte de los temas escuchados son parte del disco Legado, el cual acaban de lanzar al mercado.

Fue una noche tan variada como el resto de las de Varadero Josone Jazz and Son, un evento que aporta una oportunidad diferente a los amantes de la música cubana y a los bailadores, a la altura de los mejores del orbe. Disfrutar las variadas sonoridades, compartir de cerca con los músicos, tomarse fotos con ellos, moverse de un escenario a otro y soltar un pasillo, o detenerse a refrescar con un buen trago sobre la hierba y deleitarse con la brisa del mar en uno de los más bellos balnearios del mundo, fue una experiencia que bien vale la pena repetir en la próxima edición.

Texto y Fotos: Dianik Flores