Trinidad, primera “Ciudad Artesanal del Mundo” en el Caribe
Trinidad, primera “Ciudad Artesanal del Mundo” en el Caribe
Trinidad, primera “Ciudad Artesanal del Mundo” en el Caribe
Trinidad, primera “Ciudad Artesanal del Mundo” en el Caribe

Cuando en julio de este año Trinidad fue declarada Ciudad Artesanal del Mundo, para quienes la hemos frecuentado y conocemos algunos de sus secretos, no fue una sorpresa.

Trinidad declarada Ciudad Artesanal

Según el documento que oficialmente le da esta acreditación, es la primera en merecerlo en Cuba y el Caribe. Y es que esta distinción no es más que el premio a siglos de desarrollo y legitimación de la práctica creativa de las manualidades por parte de sus habitantes.

Bordados, deshilados, tejidos, obras de alfarería y un sinfín de artesanías confeccionadas por sus pobladores, no solo se exhiben y se visten en la región, sino que habitan infinidad de rincones del mundo, como recuerdos valiosos para quienes visitaron la emblemática villa.

El mérito es resultado de un trabajo que no cesa y de la imparable capacidad de superación de los propios artesanos.

Artesanias Trinidad

Ahora Trinidad es mucho más atractiva ante los ojos de turistas nacionales y foráneos,y demuestra la intensa labor de rescate y revitalización de las mejores tradiciones de una ciudad de leyenda, que es Monumento Nacional de la República de Cuba y Patrimonio Cultural de la Unesco.

Varios fueron los profesionales del Consejo Mundial de Artesanía, o World Crafts Council (WCC), que examinaron minuciosamente la creación artesanal de Trinidad, y certificaron su fuerte arraigo, como parte de una tradición ancestral, y su creciente evolución. Las expresiones de las manualidades que hoy perviven en esa región, no solo son un reflejo del buen gusto y el primoroso esmero cultivado por los habitantes de la villa colonial, sino también del modo de subsistencia de generaciones y generaciones durante siglos.

Artesanias Trinidad

Cada vez más las creaciones trinitarias traspasan sus fronteras geográficas al presentarse y comercializarse en la importante Feria Internacional de Artesanía (FIART), que se realiza cada diciembre en la capital del país, o en ediciones de las ferias Arte para Mamá y Arte en la Rampa, así como en escenarios internacionales en los que el nombre de Trinidad, y por consiguiente el de Cuba, ha sido destacado.

Caminar por sus calles empedradas, sentarse en alguno de sus parques y plazas, visitar los talleres de los artesanos y traspasar el umbral de alguna de las viviendas de altos puntales, con preciosa herrería, medio puntos y polícromos vitrales, es respirar cómo el quehacer cotidiano de sus pobladores y el aura de los fantasmas que las habitan, siguen reviviendo con bríos e imaginación las técnicas de la aguja, el encaje, el deshilado, el crochet, el modelado del barro y el trazo seguro del pincel, entre muchas otras que embellecen y recrean la idiosincrasia de la urbe, desde el espacio más público hasta el más íntimo.

Por: Dianik Flores Martínez