Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado
Fábrica El Laguito: misterio develado

Dentro de los recorridos que contempla cada año el Festival del Habano, está la visita a las factorías donde se elaboran los tabacos. Esta vez la ruta incluyó a una de las paradigmáticas: la Fábrica de Tabacos El Laguito, donde se producen los habanos de la prestigiosa marca Cohiba reconocida internacionalmente. El espacio natural donde está enclavada, rodeado de un hermoso paisaje y cuidados jardines, así como la edificación misma: una de las casas señoriales del residencial Reparto Siboney, marcan la diferencia. En la magnífica mansión la heroína revolucionaria Celia Sánchez creó la escuela para mujeres torcedoras de habanos.

Desde la escalera central se disfruta del olor fresco y agradable del buen puro, y se divisa la sonrisa de quienes con sus manos convierten las hojas secas en un torcido perfecto. Curiosamente, la mayoría de los que allí laboran son mujeres, y comparten con el visitante algunos de los secretos de un arte que han conocido a través de generaciones.

Guillotinas, corta puros, chavetas, moldes, pegamentos especiales, delantales, mesas marcadas por el trabajo manufacturado, y las manos prodigiosas de los artistas hacen de cada espacio un misterio y a la vez un libro abierto.

Miles de delegados de 70 países que participan en el festival, no dejaron interrogantes al vacío. Preguntas, fotos, experimentos e intercambio primaron en la visita. Se supo que además de Cohiba producen los puros Trinidad, a los que también se dedica esta edición por cumplir 50 años. Y para muchos es el lugar donde se elabora el tabaco más exclusivo de Cuba.

El plato fuerte lo regaló el lector de tabaquería quien, con sus años de experiencia en el proceso de cultivo, luego en la producción del habano, y ahora en la noble y útil tarea de difundir noticias, efemérides, novelas y otros relatos, hace de cada torcedor un ser humano más culto y que este sea también un motivo para cautivar a quienes llegan buscando secretos de un arte centenario y de una industria que a lo largo de los siglos ha perdurado por su apego a la exquisitez y las mejores tradiciones de una isla.

Por: Dianik Flores Martínez