Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba
Festival del Habano 2019: brindis por Cuba

El XXI Festival del Habano sesionó del 18 al 22 de febrero en la capital cubana y ratificó el liderazgo de nuestros puros en el mercado mundial, como producto de calidad excepcional.Esta edición se dedicó a las marcas Trinidad, que celebró su aniversario 50, y San Cristóbal de La Habana, con dos décadas de existencia, y el especial homenaje a los 500 años de fundación de La Habana. En la Feria Comercial participaron 227 expositores de 12 países, entre los que se encontraban España, Alemania, Italia, China, Panamá y México.

Fueron muchos los encuentros que hicieron de esta fiesta un momento imborrable. En la segunda jornada se visitaron las famosas plantaciones de tabaco de Vuelta Abajo, Pinar del Río; en las que se conocieron detalles del proceso del cultivo del tabaco con demostraciones de la interacción entre los protagonistas de la siembra y de la cosecha de tan importante producto. Quienes tuvieron la suerte de ser parte del viaje descubrieron muchos de los infinitos secretos de una de las joyas más ancestrales de la isla.

Otro momento relevante fue la conferencia magistral impartida por el Doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, en la que vinculó al Habano con la villa de San Cristóbal de La Habana en sus 500 años. Leal resaltó que la historia y la cultura cubana están muy ligadas al tabaco, que forma parte de la identidad de nuestro país. “El tabaco cubano es hijo de la libertad”, expresó, mientras repasaba cómo se fue logrando la exquisitez de nuestros puros, con las manos amorosas de generaciones de cubanos, incluida su propia familia. Al concluir, recibió la sorpresa del Premio Honorífico de Habanos, el más importante de la marca a nivel internacional.

En la tercera jornada se presentó el libro Lo llamaremos Cohíba 2, del doctor Adargelio Garrido de la Grana, acompañado por una degustación especial de un puro Cohiba con una cava Juvé y Camps. El autor abundó en los factores que hacen de Cohiba una marca notoria desde su propio origen, y destacó que era el tabaco que fumaba Fidel Castro, mientras recordaba que muchos de los cientos de intentos de asesinatos al Comandante se prepararon en tabacos que le fueron obsequiados, por lo que se decidió confeccionarle su propio puro. A la inolvidable y sabia Celia Sánchez, por entonces secretaria de Fidel Castro, se le ocurrió distinguir los puros que él fumaba: “Los llamaremos Cohiba”, voz de origen taíno y término nunca antes usado en la fabricación de habanos. Desde ese momento, muchos fumadores en el mundo entero empezaron a preferirlos.

Los participantes pudimos demostrar nuestras habilidades durante la Clase Magistral sobre la Técnica del Torcido Totalmente a Mano, impartida por el extraordinario torcedor Miguel Bargaza. Seguir cada paso e intentar la perfección, sobre todo en su textura final, apariencia y consistencia, fue un reto para todos. Algunos ya habían vivido la experiencia, otros nos estrenamos el delantal y palpamos la lisura de una chaveta, organizamos la tabla de rolar y escogimos varias calidades de hojas, para llegar a la meta. Nos creímos los mejores torcedores del universo, y fumar el puro salido de nuestras manos fue una de las mayores satisfacciones vividas.

Dentro de los recorridos del Festival, se visitaron las factorías de tabacos. La ruta incluyó a una de las paradigmáticas: la Fábrica El Laguito, donde se producen los habanos de la prestigiosa marca Cohiba. Está enclavada en un espacio natural, rodeada de un hermoso paisaje y cuidados jardines, y ocupa una casa señorial del reparto Siboney. Al traspasar el umbral, se disfruta del olor del buen puro, y de la sonrisa de quienes con sus manos convierten las hojas en un torcido perfecto. En medio del intercambio, el plato fuerte lo regaló el lector de tabaquería quien, con muchos años de experiencia en el proceso de cultivo, luego en la producción del habano, y ahora en la noble tarea de difundir noticias, efemérides, novelas y otros relatos, hace de cada torcedor un ser humano más culto.

Los maridajes no podían faltar en esta fiesta. El profesor Fernando Fernández, erudito en la materia, propuso la mezcla del fuerte Connosieur B de H. Upmann, cepo 54 de 150 mm, con el recién estrenado Tributo 2019 de Habana Club, cuyos aromas revelan el detalle femenino que le otorgó en su elaboración Salomé Alemán, la única maestra ronera de Cuba. La selección del habano y el licor fue muy aplaudida. El H. Upmann se volvió fumada envolvente, ceniza compacta, balanceado con toque de humus y especias, cuya interacción con el Tributo 2019 fue imponente.

Todo lo que empieza, termina. La clausura del XXI Festival del Habano fue un momento de regocijo para todos con la esperada subasta que recaudó un millón 505 mil euros, donados al Sistema Nacional de Salud Pública cubano. Los siete vistosos humidores subastados se valoran como auténticas obras de arte, elaborados por experimentados artesanos, que utilizaron para su confección maderas preciosas, como el cedro cubano y el español, la caoba, el okume y el ébano, y materiales valiosos como acero inoxidable, aluminio, titanio, cuero italiano, latón sólido pulido, nácar y plata.

Los Premios Habano del Año, reconocieron la excelencia de los cubanos Justo Emilio Luis Rodríguez, en Producción, Gabriel Estrada, en Negocios, y Zoe Nocedo en Comunicación.

Pero la ceremonia también tuvo la mejor gastronomía, el exquisito vino, nuestros espirituosos incomparables y el indispensable habano Trinidad. El broche de oro fue la presencia de grandes del mundo de la música: Armando Manzanero, Haila María Mompié, Giraldo Piloto, Charles Fox, Gilberto Santa Rosa, entre otros, quienes lograron el máximo disfrute de los asistentes, con deseos de repetir y brindar hoy y siempre por Cuba.

Por: Dianik Flores Martínez