Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos
Cayo Blanco en dos tiempos

En Varadero, segunda mejor playa del mundo según la red social de viajeros TripAdvisor, hay una excursión que tiene un alto porcentaje de adeptos, entre los viajeros que cada año ponen rumbo a este paraíso cubano de sol y playa.

Cayo Blanco, es un islote de aproximadamente 15 km de largo, y no más de 500 metros de ancho, situado a la salida del extremo peninsular del famoso balneario.

El traslado desde Marina Chapellí, se hace regularmente en confortables catamaranes, o yates, con animación y barra abierta incluida durante todo el trayecto. Los excursionistas podrán degustar sus tragos favoritos o las sugerencias de los bartenders, dónde no puede faltar, el mojito, el cubalibre, entre otros indispensables de la cantina cubana.

Un atractivo del recorrido hacia Cayo Blanco, lo constituye la magia y carisma de los animadores a bordo, y de la tripulación. La música, variada, y hasta clases de baile exprés pueden disfrutarse, mientras en el horizonte comienzan a verse las primeras siluetas de la isla.

Hay dos modalidades diferentes. Una excursión comienza durante la mañana, con recogida matutina en los hoteles de alojamiento, y traslado en catamarán.

La llegada y estancia en Cayo Blanco, incluye un almuerzo estilo buffet, principalmente a base de mariscos, y pescados, además por supuesto de otras opciones de la comida caribeña e internacional.

Durante la jornada, usted podrá explorar las playas de azul cristalino, algunas vírgenes, y apreciar en toda su magnitud, la variedad de fauna y flora cubanas, con especies endémicas de la zona.

Si se cuenta entre los amantes del snorkeling, la barrera coralina le ofrece una alta variedad de peces de arrecife y crustáceos marinos, además de equipamiento disponible a bordo. Otros deportes náuticos, también están disponibles durante su estancia en este punto del archipiélago.

Una zambullida opcional con delfines, podría contratarse como opción plus de esta excursión, que pone punto final cuando los bañistas-viajeros, con un poco de pesar de abandonar la Isla remota, ponen rumbo de retorno a tierra firme en la península.

La segunda variable, comienza justo con las últimas luces de la tarde. Los turistas arriban al punto de recogida, listos para la travesía hacia una cena peculiar. El frescor de las últimas horas de luz solar, despiden por el canal a las naves con su carga de alegría. Un paseo especial para parejas, amigos, amantes de la aventura de estar vivos

Justo en medio del Caribe, se hace un alto, para ver el sol caer, con su magia roja atravesando el mar dorado. Momento místico, según cuentan, para pedir deseos de buena fortuna.

El viaje prosigue, con la claridad menguante y dulce, y en Cayo Blanco, varios grupos musicales, nos dan la bienvenida. Otro Cayo, diferente al de la mañana reluciente, nos aguarda. Las luces de colores, y el vestuario del cuerpo de baile, sus modelos y figurantes, hacen recordar a los espectáculos de cabaret, tan famosos en la Cuba de los años ‘50.

Después de una cena atrayente, se abren las puertas a la magia de uno de los valores de que más orgullo siente la isla de Cuba. Fluye la música, y parejas de baile, nos trasladan a diversas épocas, con ritmos contagiosos.

La audiencia se suma a la conga, se baila en la arena, y la fiesta prosigue de regreso al muelle, con la complicidad de la brisa nocturna que viene del mar.

En la travesía de regreso no se detiene la música, y los animadores, proponen varios temas bailables, para favorecer el disfrute de los afortunados viajeros que regresan, eufóricos de su celebración en altamar.

Ambas opciones desarrolladas por la Marina Marlin, son dos propuestas diferentes de un solo paraíso tropical, a las que puede accederse a través de burós de turismo de los diferentes receptivos hoteleros, y agencias de viaje. Desde cualquier provincia cubana, puede reservarse, esta excursión, que es ya, una de las más populares de los que llegan a Varadero.

Cayo Blanco, amplía sus opciones para aportar con frescura y cubanía, a los planes de vacaciones, de los que eligen al destino de sol y playa más famoso de Cuba.

Texto: Bienvenidos / Fotos: MINTUR