Mi amiga Alicia
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El viernes 18 de octubre, el Centro Provincial de las Artes Plásticas de Holguín acogió la exposición “Mi amiga Alicia” del pintor santiaguero Nelson Domínguez. Las obras estaban terminadas, las instalaciones listas, planificado cada instante de la muestra, cuando se conoció que la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, fallecía en la ciudad de La Habana.

La muerte de este icono de la cultura cubana no arrojó tintes lúgubres sobre la exposición, al contrario, invistió el acto de una solemnidad y reverencia inusuales, capaz de estremecer la sensibilidad de cada participante. Los alumnos de la especialidad de ballet clásico de la Escuela Elemental de Arte “Raúl Gómez García” interactuaron de una forma orgánica con cada una de las piezas expuestas, logrando una suerte de perfomance que apuntaba al futuro de la danza en la Mayor de las Antillas.

“Siento orgullo de haber sentido la proximidad que nos tocó vivir a mi generación; conocer a los grandes pintores a los que guardo en sagrado recinto. Así también apareció Alicia en mi camino. La he pintado y la pintaré porque de su grandeza se nutre la cultura de la nación cubana”, expresaba el propio Nelson Domínguez en las palabras del catálogo, como homenaje póstumo al magisterio de Alicia.

Con predominio de técnica mixta sobre tela y carboncillo sobre papel manufacturado, pero sirviéndose además del empleo de madera, cristal, acrílico, bronce y textiles para sus instalaciones, Nelson Domínguez rindió tributo a una amistad fundamentada en el respeto y la admiración profunda.

“Me bautizó un día como el amigo para orgullo mío, una vez fui a verla de bien cerca para proponerle la idea de un retrato, y al final de aquel encuentro y habiendo partido de su oficina en el Ballet Nacional de Cuba, le preguntó a Miguel Cabrera, cómo era yo, pues había sentido el peso de mi mirada escudriñando detalles para esta obra. Entonces supe que ella para ver no necesitaba sus ojos, pues veía con sus sentimientos”, expresó Nelson visiblemente emocionado frente a las cámaras del telecentro local.

Domínguez, quien recibiera en 2009 el Premio Nacional de Artes Plásticas por la consistencia de una obra que ha marcado un sostenido afán de búsquedas de casi cinco décadas, inauguró en Holguín una exposición que será largamente recordada por todos los que asistimos a este momento germinal, donde dos virtuosos compartieron el tránsito hacia lo imperecedero, asidos como amigos de las buenas maneras de su arte.

Texto: Moisés Mayán

Fotografía: Bienvenidos