Cayo Largo, un destino fascinante
Cayo Largo, un destino fascinante
Cayo Largo, un destino fascinante
Cayo Largo, un destino fascinante
Cayo Largo, un destino fascinante

La naturaleza concedió al Caribe, la magia de los lugares extraordinarios: cayos e islotes apacibles, de naturaleza pródiga y playas hermosas, de aguas transparentes, excelentes para el submarinismo. Tales mares e islas, que en el pasado maravillaron a piratas y corsarios y hoy, fascinan a locales y visitantes, conforman una parte de los tesoros naturales de Cuba.

Entre todas estas, destaca Cayo Largo, una encantadora porción de tierra al sur de la isla grande. Esta ínsula, la segunda en importancia del Archipiélago de Los Canarreos, está considerada uno de los mejores lugares caribeños para convivir con la naturaleza; disfrutar de la belleza más genuina, bucear, vivir aventuras sorprendentes y darle la bienvenida al Año Nuevo.

Tan solo 177 kilómetros lo separan de La Habana y 140 km de Varadero. También cercanas se encuentran la Isla de la Juventud y Cienfuegos, destinos atractivos para incluir en excursiones desde el cayo.

Su nombre alude a su apariencia, su zona más ancha alcanza los seis kilómetros y la más estrecha, tan solo uno. Historias y leyendas que se pierden en el tiempo, refieren que, como sirvió de refugio a filibusteros en épocas pasadas, en sus dominios pudiera existir algún tesoro escondido.

El clima, al igual que en todo el archipiélago cubano, es totalmente tropical, con cálidas temperaturas que pueden llegar a 28 grados Celcius en verano y se mantienen alrededor de los 25 grados durante el casi imperceptible invierno insular.

Formidables para el buceo, sus fondos marinos fueron calificados por la revista de ciencia National Geographic entre los mejores conservados del planeta, a lo que se suman sus admirables arrecifes y su espléndida biodiversidad.

Sus riberas son auténticos oasis que se pierden a la vista de tan extensas e invitan a la contemplación, a largas caminatas y gratos baños de mar. Las de la costa sur fueron dotadas con un tipo de arena muy blanca, que no conserva el calor, y se mantiene siempre fresca, cualquiera que sea la hora del día.

En el 2017, National Geographic ubicó a Sirena, Lindamar y Paraíso, tres de sus playas, entre las mejores del mundo. Según la especializada publicación: “…en estos sitios el viajero puede encontrar los arenales y calas más irresistibles del planeta, desde el Mediterráneo hasta el océano Pacífico...”

De ellas, Playa Paraíso ha sobresalido, durante varios años consecutivos, entre las 25 más populares del orbe —según los premios Travellers´Choice.

En Cayo Largo, la naturaleza muestra un elevado grado de conservación y su propio aislamiento lo ha convertido en una auténtica reserva de vida silvestre. En él, tortugas e iguanas han encontrado seguro refugio, así como colonias de pelícanos, gaviotas y garzas, que hacen resaltar su encanto.

El acogedor islote es, además, una de las principales zonas de anidamiento anual de tortugas marinas en el Caribe. Por ello, allí funciona la Granja de las Tortugas, como parte de los programas de conservación y protección de sus recursos naturales.

En medio de esta franca maravilla, se hallan insertados armónicamente, confortables y modernos hoteles Todo Incluidos, ideados para estancias familiares y de pareja; un centro náutico y una marina, desde donde parten embarcaciones privadas y turísticas, a paseos y excursiones. Y si de plena diversión se trata, el delfinario del cayo garantiza entretenidas jornadas e interacción con los inteligentes anfibios, alternativa preferida por niños y adultos. Todas estas bondades hacen de Cayo Largo, un premio de principio a fin; un destino fascinante para recibir el Año Nuevo. Es muy posible que sea el propio cayo, con su belleza paisajística; sus asombros y servicios, el verdadero tesoro del que habla la leyenda.

Textos: Bienvenidos / Fotos: Bienvenidos – Mintur