Las primeras villas cubanas
Las primeras villas cubanas
Las primeras villas cubanas
Las primeras villas cubanas
Las primeras villas cubanas

Las primeras villas fundadas en Cuba tienen distintivos y encantos que las revelan como fieles exponentes de una época. Toda esa herencia, indisoluble de su identidad y cultura, integran el patrimonio de esta nación. Columnas, verjas, arcos de medio punto, vitrales, portales coloniales, historias y leyendas, son algunos de los detalles que convierten a estas ciudades en sitios de inevitable visita.

Todas fueron fundadas en los albores del siglo XVI. Baracoa fue la primera, establecida en 1511. Allí se erigió la primera catedral que tuvo la isla donde se conserva la Cruz de Parra, una de las 29 plantadas por Cristóbal Colón en tierras americanas, durante la conquista. Baracoa no es la típica localidad colonial de grandes mansiones y plazas, pero conserva intacto, el espíritu de poblado provinciano amante de la tierra, con hábitos arraigados en el tiempo, donde da gusto llegar y compartir.

A ella le siguió, en 1513, Bayamo, actual capital de la oriental provincia de Granma. Considerada Cuna de la Nacionalidad cubana, por sus antecedentes históricos, esta urbe fue sede de la República en Armas durante la gesta independentista contra el colonialismo y en sus calles se entonó, por vez primera, el Himno Nacional. Su Iglesia Mayor, custodia una auténtica obra artesanal del barroco cubano del siglo XVII: el Retablo de los Dolores, bello altar laminado en oro de estilo mudéjar. La capilla que lo acoge constituye, junto a otras construcciones, exponente de su riqueza colonial.

La tercera villa instituida en Cuba, fue la Santísima Trinidad, actualmente, uno de los destinos turísticos más concurridos y admirados por quienes visitan el archipiélago cubano. Reconocida como Ciudad Museo de Cuba, ostenta uno de los conjuntos arquitectónicos más perfectos, hermosos y conservados de América. Por ello, desde 1988, su centro histórico junto al Valle de los Ingenios y la famosa Torre Iznaga, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. En el 2018, Trinidad recibió por sus tradiciones centenarias, la condición de Ciudad Artesanal del Mundo que confiere el Consejo Mundial de Artesanías.

Sancti Spíritus por su parte, continúa siendo una auténtica ciudad colonial. Cuenta una popular leyenda que allí nació la famosa Guayabera, camisa tradicional cubana, a la que se le rinde culto en la quinta Santa Elena, a orillas del río Yayabo, donde una valiosa colección de guayaberas incluye piezas que pertenecieron a personalidades de Cuba y el mundo.

La siguiente de las urbes instauradas fue Camagüey, en 1514, cuyo trazado urbano la distingue del resto de las villas, por ser el más asimétrico de todos, sus calles semejan curiosos laberintos. Camagüey posee el centro histórico colonial más extenso del país, conformado por edificaciones de reveladores valores arquitectónicos e histórico-culturales, entre las que predominan los templos católicos. Su centro histórico forma parte del Patrimonio Mundial desde el 2009.

La sexta de las villas fundadas fue Santiago de Cuba, en 1515, y Hernán Cortés fue su primer alcalde. En ella radicó la capital del país hasta que tales funciones pasaron a La Habana. Cuando en Cuba se habla de hospitalidad, siempre se piensa en Santiago, pues su fama de pueblo atento y solidario con los recién llegados, los define.  Entre los atractivos santiagueros destacan la casa más antigua de América; dos Patrimonios de la Humanidad: el Castillo de San Pedro de la Roca del Morro y las ruinas de asentamientos cafetaleros franceses; la Basílica del Cobre, donde se rinde culto a la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba; el Parque Baconao, Reserva Mundial de la Biosfera y el Cementerio Santa Ifigenia, donde reposan los restos de José Martí y las cenizas de Fidel Castro.

Y así, llegamos a la Ciudad Maravilla: La Habana, sitio ineludible de esta isla caribeña. Recién cumplidos sus 500 años, en ella se yerguen, con el garbo de entonces, mansiones coloniales, plazas, iglesias y fortalezas antiguas. La conocida Habana Vieja es hoy uno de los conjuntos arquitectónicos mejor conservados de América, declarado, junto a su sistema de fortificaciones, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Y esta es Cuba, un rosario de combinaciones que dieron origen a un destino extraordinario que se muestra, a través de sus ciudades, tal cual es: apasionada y mítica; sorpresiva y encantadora.

Texto: Bienvenidos / Fotos: Publicitur