Villa Guajimico, sugestivo refugio natural
Villa Guajimico, sugestivo refugio natural
Villa Guajimico, sugestivo refugio natural
Villa Guajimico, sugestivo refugio natural
Villa Guajimico, sugestivo refugio natural

La costa sur de Cuba es una región de asombrosa riqueza paisajística y relevantes ciudades. Áreas terrestres y marinas o una combinación de ambas, en estado natural, crean escenarios que bien vale el gozo, disfrutarlos. En esta zona de la isla, los verdes se reemplazan unos a otros, mutando en intensidad y vida. El mar que bordea el litoral, contrastando en su azul y serenidad, invita al viajero a vivir una experiencia benéfica para la mente y el cuerpo.

Guajimico está a pocos metros del imponente Macizo de Guamuhaya, conocido también como Sierra del Escambray, territorio que posee uno de los ecosistemas más completos de la naturaleza cubana. Y en este sitio, celosamente protegido por una íntima ensenada, el ambiente costero, las montañas y los ríos convergen, dándole vida a un espacio de extraordinaria belleza: Villa Guajimico.

El visitante puede acceder a ella, justo en el kilómetro 42 de la carretera ubicada entre las hermosas ciudades de Cienfuegos y Trinidad. Y allí hallará un verdadero espectáculo de la naturaleza, óptimo para la práctica de excursiones, senderismo, contemplación y disfrute plenos.

Su nombre, de estirpe aborigen, significa lugar de los peces y evoca de modo muy sencillo, una de sus alternativas: el submarinismo, pues Guajimico posee extraordinarios fondos marinos y más de veinte puntos de inmersión. Para el buen desarrollo de estas actividades, en la villa radica un centro internacional de buceo ― certificado por CMAS― donde se imparten cursos para profesionales y aficionados, y se organizan programas para bucear y practicar snorkeling en la zona.

Las caminatas, a través de grutas y cuevas, se convierten en disfrutables jornadas. Entre ellas destaca el recorrido por Cueva Grande ―una de las mayores de la zona, en extensión― que regala al caminante, imágenes interiores en las que la luz natural armoniza con las diferentes estructuras, creando contrastes y visiones inimaginables y la Cueva de la Virgen, resguardo de una imagen de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba y vinculada, además, a antiguas leyendas de corsarios y piratas.

Este centro turístico, que mantiene una equilibrada relación entre el hombre y el medioambiente, está custodiado por los caudales de los ríos “La Jutía” y “Guajimico” y por su litoral, al mar Caribe. Todas estas bondades que le provee su entorno lo han convertido en un destino preferido en Cienfuegos, entre los muchos sitios de naturaleza vinculados al turismo.

Y para quienes llegan con la intensión de quedarse varios días, la villa dispone de atractivas cabañas de hormigón, integradas al medio, decoradas respetando la vegetación que las rodea y con todas las comodidades de la vida moderna.

Desde la villa es posible, además, realizar amenas excursiones a las cercanas ciudades de Cienfuegos y Trinidad, cuyos centros históricos urbanos forman parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, gracias a su belleza y conservación en el tiempo.

Villa Guajimico tiene sobrados encantos para ser considerado un verdadero refugio natural donde escapar si está de visita en la isla. Sorprendentes, y a veces magníficos, suelen ser sus paisajes, su flora y su fauna, dotada de ejemplares que, en ocasiones, solo pueden ser vistos en zonas protegidas. Sin lugar a dudas, este pedazo de tierra cubana puede ser aprehendido de diversas formas: se puede observar, escuchar, palpar e interactuar con él, hasta quedar satisfechos de belleza.