Maridaje de excelencia para un Habano Premium
Maridaje de excelencia para un Habano Premium
Maridaje de excelencia para un Habano Premium
Maridaje de excelencia para un Habano Premium
Maridaje de excelencia para un Habano Premium

Cada persona tiene su ceremonia particular para el disfrute de un buen Habano. Algunos valoran la intimidad y el goce cómplice del fumador en la contemplación de la ceniza que avanza pareja. Otros encuentran la máxima realización al encenderlo junto a amigos para ambientar una charla. La tarde, la mañana o la noche pueden ser escogidas para ese momento devenido suceso. Depende de los gustos de cada individuo, de su manera de apreciar y su experiencia.

Lo cierto es que en el matrimonio de los Habanos con otros productos de excelencia hay una comprensión distinta de los sabores, un despertar del gusto que nos descubre sensaciones interesantes. La empresa extrahotelera cubana Palmareses consciente de esta magia. Por eso, en sus distintas instalaciones, el maridaje adquiere protagonismo y se promueve, no solo la fusión del puro con los espirituosos, licores o productos gastronómicos; sino que la esencia misma de los espacios, diseñados para el confort de neófitos y expertos, propicia la atmósfera adecuada para extraer, de las combinaciones, la más amplia gama de sabores y aromas.

Palmares conoce la experiencia del deleite y promocionan en sus establecimientos esta aventura, porque el proceso puede ser tan gratificante como el descubrimiento. La estratégica alianza con los expertos coloca a instalaciones emblemáticas, como El Floridita y La Bodeguita de Medio, entre los sitios ideales para degustar el mejor tabaco del mundo, en la combinación de complementos que realzan sus valores.

Disponer de una carta de Habanos descubre la intención de que el cliente quede satisfecho y acceda a la amplia gama de sensaciones que provoca la isla. Nuestras vitrinas para la venta de puros artesanales atesoran lo más selecto del mercado.

Más allá de la experiencia del cliente, de la consistencia de su orden a la mesa o del tiempo de que dispone para su deleite, Palmares incita la preferencia y propone nupcias que sorprenden a los atrevidos, porque es innegable la predisposición del cuerpo a la degustación en la bohemia intimidad de espacios como el centro nocturno Gato Tuerto o al calor del cabaret bajo las constelaciones de Tropicana, un paradigma del hedonismo nacional.

Se trata de aprovechar al máximo un producto como el Habano al enriquecerlo con una bebida que lo complemente y de propiciar el lugar idóneo para degustar y extender el abanico de posibilidades a nuestros visitantes, porque Cuba es más que sol y playa: es también distinción y glamour, riqueza cultural y exquisitez, romance y aventura.

El maridaje clásico de los Habanos amplía su concepto tradicional y las potencialidades se vuelven ilimitadas. Cada una abre horizontes nuevos a quien lo prueba. Elegante e intenso, medio o de gran fortaleza, las combinaciones nos cuentan una historia que, a su vez, se asimila según la memoria gustativa del fumador. Por ese motivo, Palmares reverencia la fusión y favorece el goce. Se erige como plaza a la que acuden los que saben para encontrar, en el Habano y su compañía, la cumbre del genuino sabor de lo cubano.

Visitar los enclaves de Palmares es extraer de la visita a Cuba el máximo provecho. Es recorrer, en tiempo limitado, la tradición de una cultura rica que viene de la tierra bendita del Caribe.

Nuestra filosofía es sugerir, crear fidelidad en el cliente. Los resultados se evidencian en los conocedores del tabaco. Los entusiastas de la fumada glamurosa regresan siempre a nuestros espacios diseminados por toda la isla, esos que buscan nuestra complicidad para el deleite porque saben que Palmares marida con Habano.

Textos: Bienvenidos / Fotos: Archivo