XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla
XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla
XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla
XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla
XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla
XXII Festival del Habano: vivir la esencia de una isla

Conocer Cuba es una experiencia de las que se guardan para toda la vida. La autenticidad de su gente, su riqueza cultural y su apego a las tradiciones conectan al visitante con una dimensión de lo exótico; porque, como se dice en buen criollo: “el cubano no se parece a nadie”. Esa singularidad tiene sus expresiones en el cultivo de lo que nos identifica. Quizás por eso el son, la rumba y nuestro carácter extrovertido se conocen en todo el mundo. Pero, al hablar de sello y distinción en esta isla caribeña, es obligatoria la referencia al Festival del Habano, vitrina indiscutible de la cubanía.

En su edición XXII, el Festival del Habano se fideliza, entre expertos y simpatizantes, como el evento de Puros Premium más famoso del mundo. Del 24 al 28 de febrero de 2020, los días se consumen como la hoja de un buen puro, lo que provoca una sensación de parejo deleite. No hay tiempo para aburrirse. Diversas actividades ocupan la agenda y el lenguaje se mueve de la vega al humidor, del glamur a la pose coloquial, de la puja al degusto refinado. Todo en complicidad matrimonial con un abanico de sabores que refuerzan el deleite de los fumadores.

Habanos S.A., se erige como celoso guardián de los saberes y albacea del tacto para la hoja dispuesta. La tierra vueltabajera sirve el alto estándar de su capa y abre los brazos para acoger al visitante. La exclusividad se pone de moda en las jornadas del festival. Visitas a las plantaciones de tabaco, la posibilidad de coquetear con los espacios donde se hace la magia de convertir la rama en símbolo de distinción y refinamiento, seminarios, conferencias y sesiones prácticas harán la luz para los entusiastas; en tanto la Alianza de Habanos con bodegas Denominación De Origen Protegida (D.O.P) y la tercera edición del Concurso Habanos World Challenge no serán secundarios en el programa.

Con medio siglo de abanicarse en la poltrona del Caribe, La Habana aromatiza con el humo de sus marcas más selectas. Más de 150 países atestiguan la calidad de nuestra oferta. Los cinco continentes reconocen el extra que distingue el producto. Ante la cercanía del mechero, el puro que se enciende consume también el amor de la mano que sembró la semilla y la fuerza originaria de la hoja anchándose en el tallo. Así también se vuelve grande el deseo de mantener la tradición de la hechura a mano.

Asimismo, habrá espacio en este XXII Festival del Habano para recibir a la marca Bolívar, soplar 30 velitas por la red de franquicias La Casa del Habano y celebrar el aniversario 85 de los gustados Montecristos. Romeo y Julieta, una de las marcas más reconocidas del portafolio nacional, también festeja sus 145 años.

Más de 200 años de Habanos S.A. rubrican la experticia que hace de sus productos mucho más que una ligada de capa, tripa y capote. Cohiba, Partagás, Montecristo, Romeo y Julieta, Hoyo de Monterrey y H. Upmann, entre otras Denominaciones de Origen Protegida, son más que Habanos. Encierran distinción y clase, atributos que encuentran en el festival la pasarela idónea para afianzarse en el gusto de los entendidos.

No falta en esta plaza el sabor de la isla. Las especias culturales que complementan la degustación del puro con la música de las más reconocidas agrupaciones del patio, un buen ron, un aromático café o un intercambio casual de un criollo que, espontáneo y dicharachero, nos da la bienvenida al evento de Puros Premium más famoso del mundo. Lo hace sin grandes ceremonias y sonríe dichoso, tras una bocanada de humo.

Textos: Bienvenidos / Fotos: Cortesía Habanos S.A