Un protocolo de investigación en pacientes contagiados con la COVID-19 se aplica en el hospital militar “Comandante Manuel Fajardo Rivero”, de la central provincia de Villa Clara. Se trata del uso del anticuerpo monoclonal Itolizumab, desarrollado por el Centro de Inmunología Molecular (CIM) de Cuba, y que ha mostrado resultados alentadores en esos enfermos.

Aunque la línea principal del CIM consiste en los productos destinados a la inmunoterapia del cáncer, con la llegada al país del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, la entidad se ha concentrado esencialmente en la investigación orientada a terapias que puedan atenuar los efectos de la pandemia en el país.

El doctor Kalet León Monzón, vicedirector primero del CIM, ha asegurado al semanario Vanguardia que “el trabajo del equipo médico en Villa Clara ha sido muy bueno en relación con el protocolo a partir del empleo del Itolizumab o CIMA-REG®”.

Esa  provincia es la que más pacientes ha incluido en el estudio con el fármaco en dicho hospital, el cual está avalado por sus excelentes aportes y su nivel de comunicación e interacción con la institución científica.

De los 72 enfermos incluidos en ese protocolo hasta el momento, 32 pertenecen al territorio villaclareño.

A esos pacientes les han aplicado anticuerpos monoclonales —que restablecen, mejoran o limitan el ataque al sistema inmunitario—, como proteínas utilizadas por este sistema, con el objetivo de identificar y neutralizar esos gérmenes extraños que invaden el organismo (bacterias y virus).

Aunque todavía no se puede ofrecer una evaluación concluyente sobre el efecto del medicamento en la terapia, “todo parece indicar, por los resultados primarios, que está teniendo un impacto en los pacientes, sobre todo en aquellos que lo reciben en estadios tempranos del cuadro clínico”, ha precisado León Monzón.

Además de Villa Clara, el Itolizumabse aplica en unidades hospitalarias de La Habana, Matanzas, Pinar del Río, Santiago de Cuba, Las Tunas y Holguín.

El doctor Jorge Eduardo Berrio Águila, director del hospital militar“Comandante Manuel Fajardo Rivero”, declaró que de no ser por el uso de ese fármaco, “la provincia hubiera sufrido consecuencias mayores”, sobre todo a raíz del evento de transmisión local desencadenado en un hogar de ancianos del municipio cabecera.

También ha insistido en que una de las claves del éxito de cualquier tratamiento es que la persona contagiada se presente oportunamente a los servicios hospitalarios ante la aparición de cualquier síntoma de COVID-19.

Del tratamiento de la psoriasis severa a la enfermedad COVID-19

La Itolizumab es un anticuerpo monoclonal humanizado que ha sido utilizado con éxito en el tratamiento de psoriasis severa (enfermedad autoinmune incurable de la piel) y, en estos momentos, está demostrando que incrementa los niveles de inmunidad contra la COVID-19, de acuerdo con los resultados registrados hasta el presente.

Merecedor de uno de los Premios Na­cionales de la Academia de Ciencias de Cuba 2014, en la categoría de Ciencias Biomédicas, el producto tiene efecto antinflamatorio e inmunoregulador, y ha sido empleado en varios ensayos clínicos con pacientes que no responden a los tratamientos convencionales, o presentan algún tipo de contraindicación para recibirlos.

Un grupo de especialistas ha dicho al diario Juventud Rebelde que continúan la investigación para evaluar su efecto sobre las inflamaciones provocadas por el nuevo coronavirus, y valorar otros parámetros relativos a su aplicación.

El doctor Armando Caballero, con una amplia experiencia en terapia intensiva, ponderó que el anticuerpo de fabricación nacional tiene excelente calidad, y esto es muy alentador.

Después de pasar las evaluaciones de rigor, en el año 2013, la Itolizumabobtuvo su registro sanitario en la India y, tomando en cuenta los positivos resultados de su aplicación en ese país y en Cuba, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dis­po­sitivos Médicos le concedió un año después el registro nacional condicionado.

Igualmente, ese fármaco recibió la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Centro de Inmunología Molecular, también en la línea delantera

Debido a que los anticuerpos monoclonales para el tratamiento a pacientes con la COVID-19 no figuran en la cartera habitual del CIM, este centro —como el resto de las entidades que integran el polo científico cubano— ha puesto sus investigaciones a la orden de combatir esa enfermedad en la isla.

El objetivo principal de la institución es el logro de productos destinados a la inmunoterapia del cáncer y algunos dirigidos a afecciones autoinmunes dentro de las enfermedades crónicas no trasmisibles.

Su dossier cuenta con 21 fármacos,6 de ellos cuentan con registro en Cuba y otros países.

De sus laboratorios han salido la Eritropoyetina recombinante, de uso ante fallos multiorgánicos, así como las reconocidas vacunas para tratar a quienes padecen de cáncer de pulmón.

En el CIM hay más de 30 ensayos clínicos en curso para la obtención de diferentes medicamentos, y en cuanto al SARS-CoV-2, se promueve el inicio de dos, uno relacionado con un fármaco para la insuficiencia renal crónica.

De igual manera, de conjunto con el Instituto de Hematología, se ensaya otro producto destinado a pacientes post-COVID-19 que puedan quedar con alguna secuela respiratoria o de otro tipo, como una especie de terapia regenerativa.

Texto: Redacción Bienvenidos