El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció en el día de hoy que ha incluido a Cuba en la lista de países que no colaboran con la lucha antiterrorista en el mundo.

Se diría que el gobierno de la Unión ha respondido al emplazamiento de que fuera objeto en el día de ayer por parte del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, a propósito de la agresión a la embajada de la isla en Washington el pasado 30 de abril.

Durante la administración de Barack Obama Cuba salió de dicha lista en la que había permanecido durante 33 años  y ahora el Departamento de Estado alega que la inclusión se debe a que miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, que viajaron en 2017 a la isla para llevar a cabo conversaciones de paz, permanecieron en la misma hasta 2019; además  arguye que la nación insular se negó a extraditar a diez miembros de la mencionada organización guerrillera, después que esta se adjudicara la explosión  de un coche bomba en la Escuela General Santander de Cadetes de Bogotá,  en el que perdieron la vida 22 personas   y más de 60  resultaron heridas.

El texto esgrime como argumento: «La negativa de Cuba a comprometerse productivamente con el Gobierno colombiano demuestra que no está cooperando con el trabajo de EE.UU. para apoyar los esfuerzos de Colombia para asegurar una paz, seguridad y oportunidad justa y duradera para su gente».

El documento inculpa igualmente a la isla de acoger a varios ciudadanos perseguidos por la justicia de los Estados Unidos, y ejemplifica con la activista Joanne Chesimard, quien fuera condenada por presuntamente ejecutar a Werner Foerster, un soldado estatal de Nueva Jersey en 1973.

El gobierno de Estados Unidos se ampara para la inclusión de Cuba y otros países en la lista de marras, en la Sección 40A de la Ley de Control de Exportación de Armas, pues los califica de «no cooperantes completamente» con los esfuerzos antiterroristas de Washington.

En virtud de dicha legislación se impide la venta o licencia para la exportación de artículos y servicios de defensa a las naciones incluidas en este inventario, aspecto que no puede perjudicar más a la isla pues a causa del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a esta hace más de 60 años por Estados Unidos, el gobierno cubano no puede llevar a cabo ninguna operación comercial con la poderosa nación.

En la  «nómina negra»,  se mantiene  asimismo Venezuela, pues supuestamente en el año 2019, el presidente Nicolás Maduro y sus funcionarios «continuaron proporcionando entornos permisivos para que los terroristas en la región mantengan su presencia», en referencia a  aparentes disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) e integrantes del ELN; otro argumento que se expone es que el presidente venezolano ha sido acusado penalmente por la realización en los últimos 20 años de actividades de narcotráfico, presumiblemente con las FARC.

De igual forma permanecen en el elenco Siria, pues Estados Unidos considera que   «ha continuado su apoyo político y militar a grupos terroristas»; Corea del Norte, acusada   de continuar brindando albergue a cuatro ciudadanos japoneses que participaron en el secuestro de un vuelo de una aerolínea nipona en 1970, y del mismo modo que se presume que entidades estatales de Pionyang mantienen secuestrados a 12 habitantes de Japón desde 1970.

Las imputaciones contra Irán, otro país listado, van desde continuar siendo «el mayor patrocinador estatal del terrorismo del mundo», al apoyar a Hezbolá, grupos terroristas palestinos y otros que operan en todo el Medio Oriente, hasta que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán «ha estado directamente involucrado en   complot terrorista y ha matado a ciudadanos estadounidenses».

Luego de este anuncio hoy, el director para Estados Unidos de la Cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío escribió en su cuenta en Twiter: «Cuba es víctima del terrorismo. Hay una larga historia de actos terroristas cometidos por el Gobierno de EE. UU. contra Cuba».

Sin ir más lejos, en las declaraciones de ayer, el ministro de exteriores de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla,   acusó al gobierno de los Estados Unidos de silenciar el ataque a la sede de la embajada cubana en Washington el pasado 30 de abril; la lista de los atentados terroristas contra Cuba, sus dirigentes y ciudadanos, sí es una larga lista.

Texto: Redacción Bienvenidos

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