Donald Trump ha dado a conocer que prohíbe a los ciudadanos estadounidenses alojarse en los hoteles cubanos estatales y comprar tabaco o alcohol producidos en la isla, como un nuevo instrumento para recrudecer el bloqueo de Washington contra la misma y como una vía para asegurarse los votos de la Florida para las venideras elecciones.

«Hoy anuncio que el Departamento del Tesoro prohibirá a los viajeros estadounidenses alojarse en propiedades cuyo propietario sea el Gobierno cubano», declaró Donald Trump.

El Departamento del Tesoro advirtió a la par, en un comunicado, que los estadounidenses no podrán alojarse en ninguna instalación que el secretario de Estado de la Unión Mike Pompeo, haya « identificado como propiedad o controlada por el Gobierno cubano».

Esta nueva sanción, obliga a los estadounidenses a alojarse solamente en casas de renta en Cuba, prohibiéndoles así las visitas a destinos de gran demanda como los varios Cayos semivírgenes del país y otros sitios de interés.

Esta restricción se suma al freno que impuso hacer tres años el gobierno de Trump a las transacciones con empresas controladas por los servicios militares, de inteligencia y de seguridad de Cuba, lo que afectó directamente a las instalaciones hoteleras del Grupo Gaviota, perteneciente a las Fueras Armadas.

Este anuncio asimismo incrementa la lista de prohibiciones con la que Estados Unidos coarta los derechos individuales de sus ciudadanos y persigue, al igual que el resto de las medidas anticubanas, provocar un desastre económico en la mayor de las Antillas y el descontento de su población, con lo cual se asegura la simpatía de los latinos enemigos de la Revolución que viven en la Florida.

El sector turístico es la industria que mayor aporte financiero tributa a las arcas cubanas; por otra parte, es el mercado emisor natural de Cuba por su cercanía geográfica, lo cual funcionó así hasta que la Casa Blanca decretó el 6 de febrero del año 1963 el bloqueo económico, comercial y financiero, por lo que esta medida constituye un artero golpe para la situación de la isla caribeña afectada de por sí por su precaria situación económica y por los daños colaterales que ha provocado la pandemia de la COVID-19.

Texto: Redacción Bienvenidos

Foto: AFP