El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó hoy las nuevas condenas impuestas por Estados Unidos contra la isla en un intento más por redoblar el bloqueo económico, financiero y comercial por parte del gobierno que encabeza Donald Trump.

El gobernante cubano llamó la atención acerca de la violación de los derechos individuales de los habitantes de la mayor de las Antillas, pero también de los estadounidenses pues la prohibición de alojarse en hoteles estatales de la isla caribeña y de comprar tabacos y alcoholes de producción cubana va en contra de la libre elección de los compatriotas de Trump.

  «Tal como denunciamos ante la Asamblea General de la ONU, el imperio anuncia nuevas medidas que violan los derechos de los cubanos y también de los norteamericanos. Su cruel, y criminal política será derrotada por nuestro pueblo que no renunciará nunca a su soberanía», ha ratificado el mandatario caribeño en un mensaje de Twitter.

El Departamento de Estado ha creado una nueva lista de instalaciones de alojamiento turístico y en ninguna de estas podrán realizar reservaciones las compañías de viaje y turismo sujetas a la jurisdicción estadounidense.

Asimismo, y como una forma de obstruir todas las posibles vías de acceso de los estadounidenses a Cuba, el Departamento del Tesoro suprimió la política de autorización general a los ciudadanos, residentes y compañías sujetas a las leyes estadounidenses para su participación en conferencias, seminarios, exhibiciones, ferias, encuentros todo tipo de eventos de intercambio entre ciudadanos de ambas naciones.

La única de manera de que estas instituciones o personas puedan acceder a estas actividades es mediante una solicitud de autorización o licencia específica.

Las nuevas prohibiciones anunciadas por el inquilino de la Casa Blanca coinciden con su publicitado agradecimiento por el apoyo para su actual batalla electoral, a los miembros aún vivos de la brigada 2506, organizada y financiada por ese país, la que fuera derrotada por lo combatientes cubanos en Bahía de Cochinos, Playa Girón en abril de 1961.

Por su parte el presidente estadounidense, ha argumentado explícitamente que esta nueva proscripción   es parte de la lucha continua contra la «opresión comunista», y amenazó con que el Departamento del Tesoro sancionará a los estadounidenses que no acaten estas recientes medidas.

Continua Washington así una política de hostigamiento contra Cuba y su gobierno, y al unísono despliega todas sus herramientas de manipulación para continuar conquistando el favor de la comunidad cubana y latina de la Florida.