El Departamento de Estado de los Estados Unidos dio a conocer la anunciada lista de «Alojamientos Prohibidos en Cuba» para los ciudadanos estadounidenses y residentes en la Unión, según reciente edicto del gobierno de Donald Trump.

La nómina, que había sido anunciada por el presidente Donald Trump ayer en un encuentro que sostuvo con grupos anticubanos de la Florida, está compuesta por «433 inmuebles que se encuentran bajo la propiedad o el control del régimen cubano o colaboradores que tienen numerosos contactos con el régimen».

Por supuesto, al ser los hoteles y algunas otras modalidades de alojamiento en Cuba, propiedades del estado, la totalidad de los mismos integran el mencionado inventario así como algunas casas de renta privadas.

Como argumentación de la imposición, el Departamento de Estado   sostiene  que los ingresos de estas instalaciones «que se encuentran bajo la propiedad o el control del gobierno, altos funcionarios del régimen, líderes del Partido Comunista de Cuba y familiares de estas personas, beneficia de manera desproporcionada al gobierno cubano a costa del pueblo de ese país».

Según esta decisión, los estadounidenses que puedan viajar a Cuba solo podrán   hospedarse en alojamientos privados, llamados casas particulares, que están bajo la propiedad y la gestión de emprendedores independientes.

El Departamento de Estado al mencionar en el comunicado las otras preceptivas, como la prohibición a personas sujetas a la jurisdicción estadounidense de comprar tabaco y bebidas alcohólicas producidos en la isla, y participar en eventos de temáticas múltiples en territorio cubano, alega que «estas medidas están orientadas a privar al régimen cubano de los recursos que utiliza para oprimir a la población cubana y financiar su injerencia en Venezuela».

Estas nuevas normativas entrarán en vigor a partir del 28 de septiembre, y a pesar de las excusas de la Casa Blanca, es sabido que el gobierno de Donald Trump persigue hacer insostenible la vida en Cuba por las muchas carencias de productos vitales a las que obliga el bloqueo, y que intenta aumentar la incondicionalidad de la población anticubana de la Florida con vistas a su controvertida reelección en el próximo mes de noviembre que, como se dice en Cuba, «está en veremos».

https://www.state.gov/cuba-sanctions/cuba-prohibited-accommodations-list/cuba-prohibited-accommodations-list-initial-publication/

Texto: Redacción Bienvenidos