El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, presentó hoy en conferencia de prensa, desde la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en La Habana, el informe sobre el impacto ocasionado por la política de bloqueo de Estados Unidos durante el último año.

Dicho informe abarca el período comprendido entre abril de 2019 y marzo de 2020, marcado por un serio retroceso en las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos (EE.UU.) y un progresivo recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

«Es cínico decir ahora a los cubanos que el bloqueo no tiene impacto real», advirtió el ministro, y agregó que en este período, las numerosas regulaciones y disposiciones emitidas por el gobierno de los EE.UU. contra Cuba alcanzaron niveles de hostilidad sin precedentes.

El bloqueo en cifras

Dio a conocer el titular que de abril de 2019 a marzo de 2020, el bloqueo ha causado pérdidas a Cuba en el orden de los 5 mil 570 millones de dólares, y subrayó que es primera vez que los daños del bloqueo sobrepasan la cifra de cinco mil millones de dólares en un año, calculado de manera conservadora y con una metodología que ha sido auditada incluso por instituciones del Congreso de los EEUU.

Los daños acumulados durante casi seis décadas alcanzan, a precios corrientes, la cifra descomunal de 144 mil 413 millones de dólares; destacó que para una economía pequeña como la de Cuba es una carga verdaderamente abrumadora y que atendiendo a la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de un billón 98 mil 8 millones de dólares.

Bloqueo a Cuba en tiempos de COVID-19

El ministro de Exteriores de la mayor de las Antillas aclaró que las afectaciones calculadas no contemplan las acciones del gobierno de los EE.UU. en el contexto de la pandemia de la COVID-19, debido a que exceden el cierre del período analizado.

El bloqueo significa en este minuto, de manera práctica, la negación a Cuba del acceso a equipos médicos, insumos y tecnologías médicas de procedencia estadounidense o de terceros países pero que tengan un 10 por ciento de componentes fabricados en la Unión.

Explicó, en este sentido, que el desempeño eficaz de nuestro gobierno y pueblo en la batalla contra la epidemia solo puede explicarse por la solidez del sistema de salud cubano, la fortaleza del potencial científico desarrollado en la isla y la implicación directa y comprometida de los ciudadanos, pero que las dificultades actuales siguen siendo descomunales por la imposibilidad de adquirir tecnología, insumos y materias primas para la producción de medicamentos indispensables que problematizan   el tratamiento y recuperación de cada uno de los pacientes aquejados de la COVID-19, en el país.

Seguidamente citó ejemplos concretos de la aplicación de esta política, como la impedimenta que significó para la llegada, en el momento más tenso de la epidemia en la isla, de un donativo enviado por la compañía china Alibaba, que contenía insumos médicos sin ningún equipo de alta tecnología, sino medios protección kit diagnósticos.

«Es un ejemplo terrible», dijo y añadió la negativa de varias compañías suizas de trasladar a Cuba ventiladores pulmonares alegando que al ser producidos por una empresa estadounidense se arriesgarían a recibir sanciones por el bloqueo

Igualmente comentó que MediCuba, contactó a 50 compañías estadounidenses con la solicitud de importar equipos, insumos y medicamentos, y que la inmensa mayoría nunca respondió, y tres denegaron cualquier operación señalando explícitamente la existencia del bloqueo como impedimento.

Cambio cualitativo en la agresividad del bloqueo

Este informe, indicó el diplomático cubano, denuncia con evidencia copiosa  e irrebatible el recrudecimiento de la política de bloqueo entre 2019 y 2020 que es un periodo marcado por un  incremento de la agresividad y  la hostilidad de la política estadounidense contra nuestro pueblo y contra todos los estados soberanos incluidos su aliados.

Compartió que se ha producido en este periodo un cambio cualitativo en la agresividad del bloqueo, en el empleo de acciones de naturaleza no convencional más propias de tiempos de guerra que de paz. El efecto intimidatorio   de la Ley Helms-Burton persiste y se acrecienta en estas circunstancias amenazando sobre todo a las compañías y empresarios de terceros países.

Algunas de las medidas que ha aplicado la Casa Blanca contra Cuba

Mencionó entonces algunas de las medidas que ha adoptado la Casa Blanca, como la campaña calumniosa contra la cooperación médica cubana destinada a privar a otros pueblos de esa contribución indispensable a sus sistemas de salud.

A la par, la negativa a renovar las licencias a compañías norteamericanas que tenían negocios establecidos en Cuba, mutuamente beneficiosos, del mayor interés de sectores de negocios en Estados Unidos.

Por otra parte, la reducción unilateral y extrema de la transportación aérea entre ambos países; el ataque agresivo a las remesas que envían los cubanos que viven en Estados Unidos a sus familiares en Cuba y la eliminación o reducción al mínimo de los contactos entre estos; la inclusión de Cuba en listas difamatorias, y el establecimiento de restricciones económicas comerciales de inversión financieras adicionales.

El bloqueo es una trasgresión flagrante del derecho internacional

«El bloqueo en su naturaleza y su reforzamiento extraordinario en estos dos años es una expresión de la incapacidad histórica del gobierno de los Estados Unidos de reconocer que Cuba es una nación independiente que ha de gozar, según el derecho internacional, y ejercer a plenitud su soberanía y su libre determinación» apuntó el titular.

Seguidamente aseguró que el bloqueo es « una trasgresión flagrante del derecho internacional, de las normas y principios en que se sustenta el sistema de relaciones internacionales, de las normas internacionales de comercio y de la libertad de navegación, por eso concita rechazo universal que se expresa en votaciones abrumadoras de la Asamblea General de las Naciones Unidas».

Amplió con la argumentación de que el bloqueo significa un grave y acrecentado impedimento a las perspectivas de desarrollo de la isla y a la satisfacción de las necesidades perentorias del pueblo.

«Es una violación grave, fragante y sistemática de los derechos humanos, tiene un impacto dañino y real en el proceso de actualización del modelo económico cubano y constituye el principal obstáculo para el avance, en algún momento, de las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Cuba, opinó.

Condena internacional al bloqueo

Del mismo modo resaltó que el bloqueo carece de cualquier justificación política, moral o jurídica por eso merece condena y cada año la Asamblea General de las Naciones Unidas así lo ha hecho durante casi tres décadas, y expresa también el desprecio del gobierno de los Estados Unidos a la voluntad de la comunidad internacional y a la existencia de relaciones civilizadas y democráticas en el planeta.

Recordó Rodríguez Parrilla que debido a la compleja situación epidemiológica a nivel global y en particular en EE.UU, la resolución titulada «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», se ha pospuesto y será presentada por vigesimonovena ocasión durante la sesión reanudada del 75 periodo de sesiones de la Asamblea General, en el mes de mayo del próximo año.

«Anticipo que será una nueva oportunidad, igual que los meses que nos separan de esa fecha, para que la comunidad internacional pueda expresar su absoluto rechazo al bloqueo», concluyó así su intervención el canciller cubano.

Texto: Redacción Bienvenidos

Fotos: Jorge Pérez