Un vuelo de la línea aérea estadounidense Swift Air, proveniente de la ciudad de Miami, inauguró esta mañana las operaciones del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, en la terminal 2, y fue recibido con los tradicionales arcos de agua para conjuran la buena fortuna.

Esta es una costumbre internacional que saluda el inicio de los vuelos en las terminales aéreas que han estado cerradas por algún tiempo, tal y como ocurrió en La Habana, a causa de la crisis epidemiológica provocada por la COVID-19.

Seguidamente aterrizó otro vuelo de esta compañía, al que le seguirán en el día otros similares de esta y de su homóloga American Airlines.

Los pasajeros que arriban a la capital cubana serán recibidos con estrictos protocolos de bioseguridad con el objetivo de impedir la trasmisión del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, y deberán entregar la boleta de declaración de sanidad donde se precisa si ha estado en contacto con algún caso portador del virus, y especifica el lugar donde residirá durante su estancia en el país.

Se establecerán tres líneas de vigilancia sanitaria y epidemiológica en la terminal aérea al arribo de los vuelos; a los viajeros se les medirá la temperatura con termometría digital, y se les tomará una muestra para efectuar los exámenes PCR en tiempo real; las autoridades sanitarias han calculado que este proceso demorará entre 45 minutos y una hora.

Los visitantes recibirán atención epidemiológica durante diez días en el lugar donde radiquen; al quinto día se les aplicará un nuevo PCR y solo al recibir el resultado negativo de este terminará el proceso de vigilancia epidemiológica.

La Resolución 293-2020, publicada el pasado 14 de noviembre en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, establece una tarifa sanitaria de 30 dólares estadounidenses o su equivalente en otra moneda libremente convertible para todos los pasajeros que arriben a la isla, y la misma entrará en vigor a partir del primero de diciembre de 2020.

Texto: Redacción Bienvenidos

Foto: Bernardo Espinosa