Los viajeros que arriben a Cuba a partir del 10 de enero, deberán presentar en los aeropuertos un PCR en tiempo real, con resultado negativo, realizado en el periodo de 72 horas anteriores a su llegada, en laboratorios certificados de sus naciones de procedencia.

Entre el 60 y el 70 por ciento de las personas confirmadas con COVID-19 en las últimas quincenas en la isla, son casos directos o vinculados a viajeros que han arribado a Cuba, y ha sido recurrente el incremento de casos detectados en el segundo PCR que deben realizarse los viajeros, a los cinco días del primero que se les practica al arribo al país.

Por estos motivos, las autoridades gubernamentales y sanitarias cubanas han incrementado las medidas de control y enfrentamiento ante el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, cuyo contagio ocurre fundamentalmente a partir de personas que arriban al país procedentes del extranjero, por los contactos de estos, esencialmente los familiares y por los contactos de estos.

A la par, se continúan perfeccionando los protocolos de bioseguridad para contrarrestar la crisis epidemiológica en el país, y se acciona con el fin de garantizar, el aislamiento efectivo de los viajeros y sus familiares en los domicilios.

Para esto se aseguran capacidades de alojamiento de aquellos viajeros residentes en Cuba que no tengan en sus hogares las condiciones adecuadas, y puedan pasar las jornadas de cuarentena en los centros de aislamiento.  

Se observa asimismo, un riguroso cumplimiento de los protocolos en los aeropuertos, y una exigencia directa en cuanto al acatamiento de los recién llegados y sus familiares al aislamiento requerido.

Texto: Redacción Bienvenidos