La alarmante cifra inédita cercana a los 400 casos confirmados de COVID-19 en Cuba, y la línea ascendente de contagios que se ha manifestado en los últimos días, ha obligado a las autoridades gubernamentales y sanitarias a aplicar medidas restrictivas para impedir que se incremente la trasmisión del SARS-CoV-2 en el país.

El aumento de la complejidad epidemiológica se asocia fundamentalmente a las contaminaciones a partir del arribo de viajeros al territorio nacional, y al relajamiento en el cumplimiento de las medidas de distanciamiento e higiénico-sanitarias orientadas.

El reforzamiento de las restricciones se ha determinado atendiendo a las especificidades epidemiológicas de cada provincia, especialmente a la tasa de incidencia por cada cien mil habitantes, en los últimos catorce días, y el cumplimiento del porcentaje de pruebas PCR realizadas como indicador de proceso, que expresa la búsqueda activa de casos.

En todos los territorios que retroceden en las fases de la recuperación, se aplican medidas de refuerzo, sobre todo higiénico-sanitarias, específicamente, se incrementará el rigor en la inspección sanitaria estatal, las pesquisas y atención a personas y familias vulnerables; el tratamiento a los convalecientes para que tengan una mejor calidad de vida; el trabajo ágil en la información a los viajeros sobre el resultado de los PCR; potenciar el desempeño de las unidades de cuidados intensivos, y seguir avanzando en el desarrollo de los candidatos vacunales nacionales en los cuales la nación ha puesto sus esperanzas.

El Consejo de Defensa Provincial de La Habana anunció oficialmente un conjunto de 22 medidas generales, que incluyen los sectores de la salud, educación, transporte, turismo, gastronomía, empleo y el trabajo por cuenta propia, para la Fase I en el territorio, que ya entraron en vigor, excepto la suspensión del transporte interprovincial que comenzará el martes 12 de enero a las 00:00 horas.

Entre las medidas generales se cuentan, mantener durante esta etapa la aplicación del Decreto 14/2020, que permite aplicar multas severas con altas cuantías en hechos como el no uso o uso incorrecto del nasobuco, y la no existencia de pasos podálicos, y de soluciones de agua clorada o alcohólica en las entidades estatales, de servicios a la población, formas no estatales, así como las asociaciones no gubernamentales.

Mayor énfasis se orienta en relación con la vigilancia epidemiológica en frontera a todos los viajeros internacionales; el cumplimiento de los protocolos establecidos en aeropuertos, puertos y marinas; la exigencia de la declaración jurada de sanidad del viajero y del resultado negativo del PCR al cien por ciento de los que arriben del exterior, y la aplicación de los protocolos de vigilancia en el domicilio, hoteles, casas de renta, personal diplomático en su residencia y otras.

Igualmente, se ha determinado el cierre de cines, teatros, salas de conciertos, bares, centros nocturnos, gimnasios cerrados, piscinas estatales y particulares, así como otras actividades recreativas y públicas, y las fiestas particulares; cese del transporte público y privado entre las nueve de la noche y las cinco de la mañana, pero a partir de las siete de la noche no se podrá hacer estancia en parques, plazas u otros lugares públicos.   

Los servicios hospitalarios no urgentes se reducirán al 50 por ciento y las clínicas estomatológicas atenderán solo las urgencias, las embarazadas, los pendientes de prótesis y los menores de 19 años.

Se mantienen, el curso escolar en todas las enseñanzas; los servicios bancarios, de Cadeca y del Aeropuerto Internacional José Martí, en el que se limita la cifra de acompañantes a solo dos personas.

En cuanto a las operaciones turísticas, en atención a que los eventos ocurridos en los últimos días no están asociados a las instituciones hoteleras, continúan para nacionales y extranjeros pero se eliminan las excursiones y las instalaciones limitarán su capacidad al 60 por ciento y las piscinas al 30 por ciento.

Se podrán efectuar los pagos de facturas de electricidad, gas, agua y teléfono en las correspondientes oficinas comerciales; y la población tendrá acceso a las de bibliotecas, museos y galerías, donde se reforzarán las precauciones higiénicas.

La salvaguarda de las vidas humanas continúa siendo táctica y estrategia de la mayor de las Antillas en esta contienda con un enemigo tan poderoso como el SARS-CoV-2, que continua cobrando vidas en el mundo en esta nueva ola de contagios.

Texto y Fotos:Redacción Bienvenidos