Entre las acciones que en Cuba se desarrollan con el propósito de evitar la replicación del SARS-CoV-2, se comenzó a administrar, en algunos grupos poblacionales, el Nasalferón, inmunoprotector producido por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), de La Habana.

Los municipios en los que se inició la aplicación del fármaco en gotas nasales, distribuidas por los Consultorios del Médico de la Familia a viajeros y sus familiares, son Boyeros y Diez de octubre, para luego extenderlo paulatinamente al resto de la ciudad capital. 

Los convivientes deben comenzar el tratamiento tres días antes del arribo del viajero a su morada; se deberá aplicar una gota, por vía nasal, en la mañana y otra en la noche, por un periodo de entre cinco y diez días. 

Al emplearse la vía nasal, se cuenta con la ventaja de incidir de manera directa en el área del organismo donde se concentra la mayor cantidad de virus, por lo que altera de forma ágil su reproducción.

El Nasalferón, tiene como base un interferón elaborado en Cuba; es una formulación de IFN-alfa-2b-humano recombinante que, en virtud de las propiedades

inmunomoduladora y antiviral del IFN-alfa, logra una protección frente a la exposición al virus. Su beneficio preventivo tiene una proyección a largo plazo, y no presenta efectos secundarios adversos significativos.

Ha sido demostrado, en investigaciones desarrolladas por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, que el paso del Interferón a la sangre, en el que se detectan los máximos niveles de concentración a los 30-45 minutos de la administración nasal, evidencia incrementos de los marcadores de respuesta antiviral e inmunitaria innata a nivel de la mucosa orofaríngea y en linfocitos de sangre periférica.

Por otra parte, los expertos aseguran que el fármaco evita la replicación de la enfermedad y modifica la cantidad de colonias presentes en el organismo, y que al fortalecer el sistema inmunológico, también garantiza que si la persona se contamina con el virus, no desarrolle síntomas severos.

Un informe de la Academia de Ciencias de Cuba, refiere que, hasta el mes de agosto del pasado año, se aplicó este medicamento a 17 mil 241 trabajadores de la salud y mil 105 personas de grupos vulnerables, por tener una edad avanzada, enfermedades crónicas, o haber estado en exposición directa a la epidemia.

Se ha comprobado además, que el Nasalferón ha manifestado un 93 por ciento de efectividad, por lo que la extensión de su uso puede contribuir en un alto grado a la prevención de los contagios y a minimizar las cadenas de trasmisión del SARS-CoV-2 en Cuba.

Texto: Redacción Bienvenidos