Hoy 15 de enero, se celebra en la mayor de las Antillas el Día de la Ciencia Cubana, establecido en el año 1990 al cumplirse el aniversario 30 del histórico discurso de Fidel Castro en el cual auguró: «El futuro de nuestro país tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de Ciencia, un futuro de hombres de pensamiento».

El discurso fue pronunciado en la celebración del vigésimo aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, en el paraninfo de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, y en el mismo el Comandante en Jefe, proyectó las bases de la política de formación del capital humano y el desarrollo profesional y científico de la Revolución.

En este día, más que nunca, se debe tributar a los académicos, investigadores, profesores, y a todos los científicos cubanos que han demostrado su sabiduría, talento y consagración, desde el instante en que dio inicio en la isla la batalla contra la COVID-19, en la cual han sido indiscutibles protagonistas, desde diferentes especialidades y posiciones en la contienda.

La actual pandemia, constituye la más devastadora crisis sanitaria que ha padecido el planeta en cien años; el coronavirus SARS-CoV-2, ya está presente en 189 naciones, ha infectado a cerca de 90 millones de seres humanos y ya han fallecido dos millones.

Durante el período pandémico, la comunidad científica cubana, de manera integrada,  ha trabajado tenazmente para facilitar datos y detalles de aspectos clínicos, fisiopatológicos, epidemiológicos, y tratamientos, y a la par, avanzar a un ritmo inédito acelerado en el desarrollo de medicamentos innovadores para el tratamiento de la enfermedad, y de vacunas, logrando hasta el momento cuatro candidatos vacunales que se encuentran en la etapa de ensayos clínicos, y que han sido creados  por el Instituto Finlay de Vacunas y por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

La agilidad y transversalidad de esta labor ha permitido ofrecer de manera inmediata respuestas médicas, favoreciendo la adopción de decisiones, el progreso de las investigaciones y la conexión de las investigaciones biomédicas y la asistencia sanitaria.

La ejecución del protocolo de actuación nacional para la COVID-19, liderado por el Grupo de Ciencia, se reconoce como una de las cardinales contribuciones de la comunidad científica cubana en el año 2020.

El pasado año, además, tuvo lugar el reordenamiento del Sistema de Programas y Proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación, y se aprobaron 14 Programas Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación, que iniciarán su ejecución en el presente año.

Es una larga nómina la que recoge los resultados del quehacer científico cubano en 2021; entre los mismos es obligatorio destacar, los asociados con la lucha contra la COVID-19.

En este sentido, se deben mencionar, el diseño, desarrollo y generalización en Cuba del primer medio de transporte para virus, para el diagnóstico confirmatorio por RT-PCR DE COVID-19; el  Pesquisador virtual: solución informática para la detección de casos sospechosos de la COVID-19; el Jusvinza, medicamento innovador de la biotecnología cubana, para el tratamiento de pacientes graves y críticos con la COVID-19, y Reposicionamiento del anticuerpo monoclonal Itolizumab en el tratamiento de personas contaminadas con el SARS-CoV-2.

De igual forma, se debe significar la implementación de dos nuevos Sistemas de Alerta Temprana dedicados al pronóstico de la circulación del SARS-COV-2 y además, de suma importancia, del virus del dengue en el país, la circulación y viabilidad del virus de influenza y Sincitial Respiratorio VSR.

La batalla contra la COVID-19 continua en Cuba, para ello, la nación cuenta con la sabiduría, talento y consagración de la comunidad científica nacional.

Texto: Redacción Bienvenidos

Fotos: Tomadas de la web de BioCubaFarma