Cuba continúa siendo referencia internacional en materia de solidaridad sanitaria y actualmente es también ejemplo de adecuada gestión en el enfrenamiento a la COVID-19.

De manera renovada, se han estado diseñando los protocolos de bioseguridad que han puesto en práctica, de manera obligatoria, todas las instituciones y entidades del país.

Específicamente, en el caso de las instalaciones turísticas y aeropuertos, son entornos que siempre han brindado garantías de seguridad a los visitantes foráneos, lo cual ha sido una de las fortalezas tomadas en cuenta para la toma de decisiones de viajes.

En los momentos actuales, y a causa de la pandemia que asola al planeta, en la mayor de las Antillas se adoptan protocolos y la toma de medidas que aseguren la salud e integridad física de los visitantes.

SMC

Para esto, los ministerios de Turismo, y de Salud Pública, en concordancia con lo dictaminado por las organizaciones mundiales de Salud y Turismo, han concebido la Certificación Turismo + Higiénico y Seguro (T+HS), conferida a las instalaciones y servicios turísticos que cumplen con los estrictos protocolos higiénico-sanitarios y de seguridad que expone la condición T+HS.

En virtud de dicha condición, aeropuertos e instalaciones hoteleras y extrahoteleras han realizado  las adecuaciones necesarias en los diferentes espacios para observar la debida distancia física entre las personas; se profundiza en la limpieza y desinfección de todas las superficies; se garantiza la colocación de sustancias higienizantes y asépticas en entradas a espacios cerrados para las manos y el calzado;  se cumplimentan los controles diarios de salud y temperatura de clientes y trabajadores,  y la vigilancia clínico-epidemiológica durante toda la estancia de los huéspedes, que será desarrollada  las 24 horas del día, por un equipo sanitario compuesto por médicos, enfermeras y técnicos en higiene y epidemiología.

El proceso de certificación avanza rápidamente y en los meses que lleva su implementación se han otorgado 1 543 certificaciones T+HS, las cuales responden a un total de 2 164 instalaciones de alojamiento, extrahoteleras, de apoyo y administrativas, que responden por la seguridad de quienes las disfrutan y quienes las operan.

Por otra parte y, desde su arribo a las fronteras, los viajeros procedentes del exterior deben acatar protocolos que están encaminados a evitar la trasmisión del SARS-CoV-2.

Los arribantes deben presentar un resultado negativo de prueba RT-PCR, realizado 72 horas antes del viaje, certificado por laboratorios acreditados en los países de origen; se someterán a una prueba diagnóstica de la COVID-19 RT-PCR, libre de costo; presentarán la póliza de seguro que debe cubrir la COVID-19, o la podrán adquirir a la llegada al país, por 30 USD o su equivalente en otra moneda libremente convertible.

Al llegar a la instalación de alojamiento, el turista deberá mantener el uso obligatorio de la mascarilla hasta tanto se conozca el resultado de la prueba RT-PCR; en caso de presentar algún síntoma respiratorio deberá dirigirse al personal de salud de la instalación, y si resultara positivo sintomático a la enfermedad se le trasladará a un hospital; de encontrarse asintomático o sospechoso, se le reubicará a un hotel hospital.

En cuanto a los contactos de los casos positivos, deberán permanecer aislados en la propia instalación hotelera.

Si un visitante decide extender su estancia, deberá repetirse la prueba RT-PCR, con un costo de 30 USD o su equivalente en otra moneda libremente convertible, y si necesita presentar un resultado negativo al regreso a su país de origen, igualmente podrá obtenerlo por igual costo,  con pago  mediante tarjeta magnética, en instalaciones médicas cubanas designadas para este servicio, que en el caso de La Habana son la Clínica Internacional Siboney,  la Clínica Internacional Camilo Cienfuegos, y el  Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí IPK; en el resto del país se realizará el proceso en las sucursales territoriales de Servicios Médicos Cubanos (SMC).

Que los turistas disfruten una experiencia de divertimento, paz y seguridad, ha sido propósito cardinal de directivos y trabajadores de la industria sin chimeneas cubana, por lo que en la actual compleja situación epidemiológica, en la mayor de las Antilla se duplican los empeños habituales por continuar siendo un destino turístico de alta aceptación, que es a su vez una garantía para la salud de los visitantes.

Texto: Redacción Bienvenidos