Para unos Día de los enamorados, para otros Día del amor y la Amistad, y para algunos un día como otro cualquiera, lo cierto es que el Día de San Valentín constituye un buen pretexto para expresar de palabra, con una postal, un regalo o invitación, el amor y la amistad hacia los que queremos.

Esta es una añeja celebración tradicional que se remonta al Siglo XIV, y que la Iglesia católica asumió, designando a San Valentín como patrón de los enamorados, pues su fecha en el santoral es el 14 de febrero.

Sus antecedentes se encuentran en Roma, en una salvaje fiesta pagana llamada Lupercalia, en la que las mujeres soportaban ser golpeadas con látigos hechos de piel de cabras y perros, mojados en la misma sangre de estos animales, en un ritual que consideraban les aseguraría la fertilidad.

Por suerte, siglos más tarde, en el año 496, el papa Gelasio I prohibió esa bárbara Lupercalia, y estableció el 14 de febrero como día de la fiesta de San Valentín.

En 1382, el escritor inglés, Geoffrey Chaucer, escribió un poema titulado «Parlamento de los pájaros», mencionando el Día de San Valentín como festejo para los enamorados, y a partir de ese momento se comenzó a considerar así.

La carta de San Valentín más antigua que se conserva, fue la que escribió en 1416, el duque francés Carlos de Orleans a su esposa Bonne de Armagnac, desde la Torre de Londres, donde lo había encerrado la guardia inglesa, tras ser hecho prisionero en la batalla de Azincourt, que perdieron los galos.

La popularidad de este día comenzó a partir del siglo XV en Francia y Gran Bretaña y se extendió luego a otras naciones europeas como Alemania e Italia.  

Ya a principios del siglo XIX, se comenzó a asociar la celebración con el comercio, pues se empezaron a vender las postales de San Valentín en Gran Bretaña, costumbre que llegó a Norteamérica alrededor de 1842, donde se llamaron «valentines»,  y se  adornaban con corazones y Cupidos, costumbre que aún perdura entre algunos, y por otros considerada muy cursi.

De todas las posibles génesis de este día, una de las más hermosas y simbólicas es la   tradición de los países nórdicos, donde se atribuye la adopción de esta fecha para festejar el tan cantado sentimiento humano, a que coincide con la etapa en que se emparejan y aparean las aves, las que celebran así el amor y su resultado natural: la vida.

Texto: Redacción Bienvenidos