El Gobierno alemán espera con optimismo la reanudación de la actividad turística este verano teniendo en cuenta el progreso actual del programa de vacunación en el país europeo.

Lo anterior fue expresado por el comisionado para el turismo de ese gobierno, Thomas Bareiss, en una entrevista concedida al semanario Der Spiegel, en la cual al unísono supone que no serán posibles las tradicionales vacaciones de Semana Santa, a finales de marzo y principios de abril, pues es una fecha muy próxima.

«Pero para las vacaciones de verano espero una clara mejoría», aseguró, y a la par reveló su confianza en que se podrá desarrollar el turismo nacional y los viajes estivales a destinos tradicionales como España y Turquía.

Como una manera de viabilizar la recuperación turística, el directivo requirió que las listas de territorios de riesgo que confecciona el Gobierno alemán y el Instituto Robert Koch (RKI) de virología, se conformen por territorios y no por naciones, a la vez que consideró necesarios «corredores seguros en zonas turísticas con baja incidencia de la COVID-19 y el uso de test».

Por otra parte catalogó como poco equitativa la adopción de los pasaportes COVID-19 para las personas inmunizadas; al respecto declaró: «Privilegiar a los primeros mientras los demás deben esperar sería muy injusto», pero reconoció que el Gobierno alemán no puede hacer nada si otros países ofrecen ventajas a aquellos alemanes que ya estén vacunados.

Alemania es el segundo mayor mercado emisor de turistas internacionales a España, y las predicciones de Bareiss concuerdan básicamente con las del operador alemán TUI Group, que recientemente confirmó que «la demanda sigue siendo fuerte, la gente quiere viajar, como lo demuestra el buen número de reservas que tenemos para el verano».

Texto: Redacción Bienvenidos