La empresa COMBIOMED Tecnología Médica Digital, perteneciente al Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba (BioCubaFarma), ha realizado un aporte relevante a la estrategia que en la mayor de las Antillas se desarrolla para enfrentar la COVID-19 a través del logro de la soberanía tecnológica.

Para ofrecer información acerca de este empeño, que es una muestra de humanismo, dicha entidad convocó a un encuentro con la prensa nacional y extranjera en su sede, el cual fue encabezado por Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma, directivos de COMBIOMED y del Centro de Inmunoensayo.

Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma

«Ayer recibimos la visita del presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y hoy quisimos invitarlos para explicarles lo que hemos hecho durante este año de pandemia», expresó Martínez Díaz.

Seguidamente comentó que el equipo de COMBIOMED ha tenido que trabajar de manera acelerada para dar respuesta a la demanda de equipos médicos imprescindibles para el tratamiento, en salas de terapia intensiva, a enfermos de COVID-19, principalmente de ventiladores artificiales mecánicos, proyecto innovador de gran importancia por ser esta una patología donde las vías respiratorias se ven directamente afectadas.

Explicó que, ante las dificultades, comunes a otros países del mundo, de adquirir dichos ventiladores, COMBIOMED logró en un corto periodo de tiempo fabricar los propios que hoy están en uso en los hospitales del país.

«También hemos estado trabajando intensamente para lograr soberanía en cuanto a un grupo de elementos que tienen que ver con la lucha contra la pandemia, como es el caso de los PCR en tiempo real, y hemos venido sustituyendo cada uno de los componentes de esta prueba»; anunció que se encuentran ya en la fase final de este proceso con el propósito de sustituir completamente la importación de los exámenes de PCR por su alto costo que está en el orden de los 40 a 50 USD por unidad.

Una exposición de las cinco líneas fundamentales de desarrollo de la institución se mostró a los periodistas al igual que los equipos fabricados en la misma.

Arlen Lesmes Fernández, director de COMBIOMED, precisó estas cinco líneas de desarrollo, que son: monitorización de pacientes y soportes de vida; diagnóstico y rehabilitación cardiovascular; la estimulación eléctrica en la rehabilitación; tecnología médica para  el diagnóstico de enfermedades respiratorias crónicas , y soluciones para la atención primaria de salud.

«La línea de mayor aplicación durante esta etapa de pandemia de la COVID-19 ha sido la de monitorización de pacientes y soportes de vida, y aquí pueden observar equipos vinculados a las salas de terapia intensiva e intermedia», aseguró.

Posteriormente enumeró los equipos de producción nacional con que cuenta el país: desfibriladores, electrocardiógrafos, bombas y jeringas de infusión que permiten infundir medicamentos y nutrientes a los pacientes, kit de atención primaria de salud donde se combinan varios equipos para la pesquisa y el diagnóstico de posibles pacientes sospechosos, y monitores de cuarta generación, equipo que está interconectado y muy vinculado al ventilador en las salas de terapia intensiva.

A la par expuso que un ventilador de altas prestaciones está aún en fase de prototipo y debe introducirse en el segundo semestre del presente año; detalló que este posee todos los modos estándar de ventilación, con la parte inspiratoria y la espiratoria, display táctil y que va montado en un carro de trasportación.

«Nuestra tecnología permitió afrontar, en primera instancia, todo el combate a la pandemia, de hecho   nuestras salas de terapia intensiva no han colapsado, porque la tecnología ha permitido todo el diagnóstico y el tratamiento a los pacientes ingresados en estas», subrayó.

Apuntó, el director de COMBIOMED, que desde la década del 90 la tecnología de la empresa que dirige está instalada en los hospitales cubanos, y que incluso, hay salas donde la totalidad de los equipos son producidos por esta empresa.

Advirtió que muchos de los equipos propios se utilizan interconectados con otros producidos por el Centro de Neurociencia de Cuba, lo cual demuestra el encadenamiento productivo de las industrias de BioCubaFarma.

Rebeca Sonia González Fernández, especialista de investigaciones del Centro de Inmunoensayo de Cuba

Rebeca Sonia González Fernández, especialista de investigaciones del Centro de Inmunoensayo de Cuba, ofreció en el encuentro, un panorama de la misión y objetivos de la empresa que representa y especificó que la labor asociada al enfrentamiento a la COVID-19 se dirigió sobre todo a dotar al país de los diagnosticadores que produce que son modificados en su cantidad y geometría de forma tal que utiliza menos muestra y menos cantidad de reactivos que ya han sido registrados.

«En total tenemos 33 diagnosticadores para detectar 19 enfermedades, 16 equipos médicos, 20 software, que son el sistema que nos permite la conexión entre el equipo y los diagnosticadores, todos son soberanía tecnológica» describió.

José Luis Fernández Yero, asesor del presidente de BioCubaFarma

José Luis Fernández Yero, director fundador del Centro de Inmunoensayo,   actualmente especialista en el mismo, y asesor del presidente de BioCubaFarma, señaló: «Hace más de 45 años que Cuba trabaja en el desarrollo de equipos médicos, producir equipos médicos no es una novedad en el país».

Añadió que esta experiencia en el desarrollo de equipamiento y tecnología médica «nos permite lograr la soberanía en muchos aspectos, como los que ustedes han visto y también en el diagnóstico de la COVID-19», y realizó una detallada exposición de la aplicación de la Biología Molecular en el campo de la medicina, que adquiere fundamental importancia en el presente por su utilización para la detección del SARS-CoV-2, a través de los PCR en tiempo real.

Sobre al desarrollo del proyecto de un PCR propio, compartió «una de las dos enzimas necesarias para los reactivos que se utilizan en la primera parte de los PCR, cuesta más de dos millones de euros y el país va a lograr la soberanía necesaria en este sentido».

Resaltó que gracias a los reactivos producidos en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, (CIGB) y en el Centro de Inmunoensayo « a finales de este mes de abril debemos tener listo nuestro PCR en tiempo real y vamos a tener soberanía tecnológica completa en todos los pasos, desde el hisopo hasta la reacción de PCR».

El presidente de BioCubaFarma, enfatizó en que un grupo de medicamentos cubanos que se han utilizado en el protocolo de actuación contra la COVID-19, «junto con el actuar de los médicos nuestros es lo que nos ha permitido que Cuba tenga tres veces menos letalidad que la que existe en el mundo y en la región, y al mismo tiempo han permitido que la cifra de pacientes que han pasado por las terapias intensivas del país sea cuatro veces inferior a la media mundial y de la región».

Valoró a continuación la situación actual de Cuba en cuanto a las vacunas y reiteró el avance exitoso de Soberana 02 y Abdala por las fases III de sus ensayos clínicos.

«Tenemos la expectativa de que podemos lograr aproximadamente en junio los resultados de la eficacia de las vacunas que esperamos que sean altos porque en las fases II, un porciento muy alto de las personas a las que se les   administraron lograron seroconvertir, que significa que tienen niveles de anticuerpos y esos anticuerpos neutralizan la entrada del virus a la célula».

Se refirió finalmente, a que muchos países han comprado la vacuna a altos precios y no la han recibido ni han logrado la inmunización de sus habitantes; «nosotros tenemos mucha confianza en la eficacia de nuestras vacunas; mantenemos que antes de que se acabe el 2021 nuestra población será inmunizada con las vacunas que estamos desarrollando».

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos