«Cuba: Por una vacunación soberana»
«Cuba: Por una vacunación soberana»
«Cuba: Por una vacunación soberana»
«Cuba: Por una vacunación soberana»

La comunidad científica cubana, desde la declaración de la COVID-19 como pandemia el pasado año, se ha consagrado a la tarea de producir una vacuna que logre inmunizar a su población contra el coronavirus Sars-CoV-2 de manera soberana. En este proceso se han logrado desarrollar en la isla cinco candidatos vacunales que se encuentran en diferentes fases de sus ensayos clínicos. El más adelantado de ellos es Soberana 02, primer candidato de Latinoamérica y el Caribe en superar la Fase II de los estudios, que avanza con éxito en el propósito de que Cuba disponga de soberanía para la vacunación de su pueblo.

Soberana 02, creada por los científicos del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), se posiciona en un contexto internacional en el que la Organización Mundial de la Salud ha reconocido 76 propuestas de candidatos vacunales en fase clínica; de ellas solo 16 están en la Fase III de sus ensayos clínicos y ya la cubana es una de ellas. «Este es un hito muy importante; es increíble que un país pequeño como Cuba, una isla pobre en recursos materiales, pero muy rica en recursos humanos, haya llegado hasta a este punto», aseguró en un encuentro con la prensa nacional y extranjera, el doctor Vicente Vérez Bencomo, director general del Instituto Finlay de Vacunas.

Los líderes y desarrolladores de Soberana 02 han comprobado que la aplicación de dos dosis de la vacuna induce una respuesta inmune potente en un porciento considerable de individuos —en términos de inducción de anticuerpos neutralizantes— y una poderosa respuesta inmunocelular.

La pionera de las vacunas cubanas ya comenzó la Fase III, con la participación de 44 010 voluntarios de la capital cubana; en esta etapa se medirá su eficacia y, a la vez, la de su combinación con Soberana Plus —el más reciente candidato cubano, cuyo ensayo clínico en convalecientes de la COVID-19 es el primero del que se tiene noticia en el mundo—.

Los científicos cubanos diseñaron el estudio teniendo en cuenta que la principal amenaza para los convalecientes de la epidemia son las nuevas cepas, pues la inmunidad que el enfermo adquiere contra la cepa original no es lo suficientemente fuerte como para enfrentar algunas de las mutaciones que han aparecido. A propósito, el doctor Vérez Bencomo explicó: «El objetivo de nuestro ensayo clínico con convalecientes es protegerlos, en primer lugar, de que se reinfecten con las nuevas cepas. Realizamos este ensayo con todo el rigor que se precisa y el candidato demostró una seguridad muy elevada en convalecientes; tiene efectos adversos muy ligeros y eso lo hace muy importante para ellos y para el desarrollo de las vacunas», además, precisó que cuando en el mundo se extienda la vacunación será necesario reforzar la inmunidad en las personas vacunadas.

Por su parte, la doctora Mayra Mauri Pérez, vicepresidenta primera de BioCubaFarma, anunció que otra alternativa cubana contra la COVID-19 es Abdala (CIGB-66), desarrollada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), la cual ha reiterado su seguridad y probó la inmunogenicidad en la Fase II. Ya está presentada ante la entidad reguladora y se espera que en los próximos días se obtenga la autorización para iniciar su Fase III, que tendrá como escenarios las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo (*). De igual forma, en el CIGB progresan los estudios de Mambisa (CIGB-669) que presenta la singularidad de ser la única vacuna que utilizará la vía nasal en su aplicación. Se informó que Soberana 01, del IFV, está concluyendo con buenos resultados la Fase I de su ensayo y se llevará a cabo su Fase II en Cienfuegos.

Cuba tiene una larga historia en el desarrollo y la fabricación de vacunas, con una concepción integrada de gestión por procesos diseñada por especialistas de vasta experiencia que garantiza los estándares éticos y de calidad requeridos. Para los futuros ensayos clínicos y el proceso de vacunación masiva, las capacidades técnica e industrial instaladas están listas, así como para la producción de entre un millón y dos millones de dosis mensuales, con vistas a obtener una cifra aproximada cercana a los 30 millones de vacunas.

Todos estos avances se logran pese al bloqueo económico, comercial y financiero que el gobierno de los Estados Unidos de América impone a Cuba desde hace más de 60 años, cuyas consecuencias se traducen en restricciones y carencias que pueden amenazar el proceso productivo de las vacunas cubanas. Reactivos, insumos y otros recursos necesarios no transitan por cursos comerciales habituales para llegar al país, muchos empresarios ceden a las presiones de la Casa Blanca y no honran sus compromisos. Algunos inversores, por ejemplo, no se arriesgan a anticipar financiamiento para que Cuba pueda incrementar sus capacidades productivas.

Pero los científicos cubanos no ceden ante este impedimento y perseveran en el empeño por lograr estos fármacos preventivos, para asegurar que su población y las de otras naciones se vuelvan inmunes al virus en el presente año.

* Tal y como se esperaba, la Fase III del ensayo clínico del candidato vacunal cubano Abdala, creado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, fue aprobada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos, y desde el 22 de marzo el inmunógeno se aplica, como parte del estudio, en 48 mil voluntarios de las referidas provincias orientales de la mayor de las Antillas.

Textos: Bienvenidos / Fotos: Bienvenidos – Yamil Lage