«Meliá Habana: Ahora quienes mandan en el hotel son las batas blancas»
«Meliá Habana: Ahora quienes mandan en el hotel son las batas blancas»
«Meliá Habana: Ahora quienes mandan en el hotel son las batas blancas»
«Meliá Habana: Ahora quienes mandan en el hotel son las batas blancas»
«Meliá Habana: Ahora quienes mandan en el hotel son las batas blancas»

Cuba es una de las naciones que con más aciertos ha gestionado la crisis sanitaria provocada por la COVID-19; este es un hecho reconocido por instituciones y organismos internacionales, quienes destacan la eficacia de los protocolos puestos en práctica para garantizar la seguridad de ciudadanos y visitantes.

Entre estas precauciones está el aislamiento institucional que deben cumplir todos los viajeros llegados al país. Los residentes en otras naciones guardan este aislamiento en hoteles que, en cada territorio, se han destinado para tal atención. Una de estas instalaciones es el hotel Meliá Habana. La instalación ha asumido con esmerada disciplina los procedimientos y métodos, indicados por los ministerios de Salud Pública y de Turismo, que definen el tratamiento de los huéspedes y trabajadores. En declaraciones a la prensa, su director general, el señor Marino Elorza explicó:

«La oferta que comercializamos para los viajeros en aislamiento es una pensión completa, para evitar la complicación de los pedidos a la carta; homogenizamos los procesos para facilitarlos y hacerlos ágiles, de otra manera la experiencia del huésped en aislamiento no sería cómoda».

De igual forma comentó cómo ha trabajado el hotel a partir de la nueva etapa por la que Cuba atraviesa en su enfrentamiento a la pandemia causada por la COVID-19: «Hemos dirigido nuestro trabajo y nuestra voluntad de servicio a dos líneas fundamentales: la primera, el rigor sobre todos los procesos que han de ser cumplidos para garantizar que las personas confinadas, y quienes las atienden, cumplan con todas las normas que minimizan los riesgos de contagio».

Además, se refirió a los protocolos de actuación asumidos por los trabajadores del hotel: «Se ha asegurado la existencia de barreras físicas como las pantallas para momentos de indispensable intercambio con los huéspedes, los guantes, las batas, las mascarillas y todo lo necesario para que la interacción sea resguardada y mínima».

«Pero, si el rigor es importante, también lo es la sensibilidad, porque no debemos olvidar que estamos tratando con personas que van a estar cinco o seis días en su habitación sin poder salir y debemos intentar que estén lo más cómodas posible y que no se sientan solas», aseguró el directivo español.

Expuso también que, para lograr estos propósitos, el Meliá Habana ha diseñado un mecanismo, a través del WhatsApp, mediante el cual los huéspedes reciben a diario, la oferta para el almuerzo, la cena y el desayuno del día siguiente; de tal manera que puedan marcar sus preferencias y un lapso de una hora de duración en el que deseen recibir el servicio. Asimismo, se les brinda una carta-menú para ampliar las alternativas y un minibar a la carta para toda la semana, con el fin de minimizar la entrada de personas a las habitaciones.

Otra de las prevenciones es la separación de los huéspedes por plantas según las características de sus estancias; de este modo, las 90 habitaciones destinadas a los viajeros que pasan la cuarentena están separadas de los tripulantes de aeronaves, los ejecutivos de empresas extranjeras que viven en la instalación y los turistas que vienen a vacacionar —quienes ocupan plantas específicas—: «Así garantizamos que no exista interacción ninguna entre ellos», afirmó el director.

«Algo a lo que le conferimos gran significación es al hecho de que nuestro equipo de atención al cliente llama a todos los huéspedes en aislamiento con periodicidad para saber cómo están, qué necesitan, si tienen preocupaciones, para nosotros poder interactuar y dar respuesta a sus demandas»; añadió Elorza que todos los huéspedes tienen acceso a Internet ilimitado, lo que les facilita trabajar y estar comunicados todo el tiempo con sus familias y amigos.

«Otra parte de nuestro equipo —que, aunque técnicamente no lo es, así lo consideramos— es el equipo médico, que visita a los clientes dos veces al día para tomarles la temperatura, chequear su estado general, indagar cómo se encuentran y si requieren de alguna atención especial. Estamos muy orgullosos de ellos. Yo siempre digo que, ahora, quienes que mandan en el hotel son las batas bancas; porque la prioridad tiene que ser que nos cuidemos todos, que falta nos hace. Esto se pasa, pero tenemos que estar todos y estar sanos». Textos y fotos: Bienvenidos