Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero
Matanzas, una pausa cultural entre La Habana y Varadero

La Habana y Varadero suelen ser los dos destinos que la mayoría de los viajeros tienen en su hoja de ruta cuando visitan Cuba. Lo que quizás muchos no saben es que en el trayecto que transcurre entre ambosmunicipios, toparán con muchas poblaciones que les van a cautivar, comoMatanzas, una parada obligatoria que los fascinará.

Importante plaza de turismo cultural, de hecho alcanzó fama como la Atenas de Cuba, está celebrando su 325 aniversario, en medio de un remozamiento general de la ciudad que usted percibirá desde el primer momento.

Fundada el 12 de octubre de 1693 con el nombre de San Carlos y San Severino de Matanzas, por una treintena de familias procedentes de Islas Canarias, el territorio fue constituido como provincia el 9 de junio de 1878, por Decreto Real de España.

Esta capital de provincia se asienta a la vera de la bahía de igual nombre, bordeada por ondulantes colinas y los ríos Yumurí, San Juan y Canímar. Sus bellísimos paisajes de contrastes verdes y azules y su patrimonio histórico le cautivarán en igual medida.

Para conocer sus rincones, hay que callejearla. No puede dejar de pasear por el renovado Centro Histórico –de alto valor patrimonial—, con sus comercios, restaurantes y cafeterías recientemente restaurados; la Plaza de la Catedral, las calles Río, Medio y Milanés; la Plaza de la Vigía –sitio fundacional–, circunscrita por edificios emblemáticos, como el teatro Sauto (1863), de próxima reapertura después de una minuciosa restauración en la que se ha mantenido su arquitectura original y se han incorporado las tecnologías más modernas; el Museo Provincial Palacio de Junco (1835); la sede de Ediciones Vigía (1802) y la Estación de Bomberos, museo vivo único donde opera aún el comando más antiguo de Cuba.

El Parque de la Libertad es otro de los imprescindibles. Aquí se encuentra el conjunto escultórico de José Martí (1909) y está rodeado de varios testimonios decimonónicos: el Palacio de Gobierno (1853); la Sala de Conciertos José White (antiguo Liceo, 1863), sede de la Orquesta Sinfónica de Matanzas, donde se ofrece una variada programación cultural; el Museo Farmacéutico Ernesto Triolet (1882), única Botica Francesa de la época que se conserva completa fuera de Francia.

Otros sitios de interés son: el Castillo de San Severino –donde radica el museo La Ruta del Esclavo, eslabón esencial de esa Ruta—; el estadio Palmar de Junco —donde se jugó el primer partido de béisbol en Cuba—; la Ermita de Monserrate (1875), hoy sala de conciertos y mejor mirador de la urbe; las Cuevas de Bellamar, descubiertas en 1861, centro turístico en funcionamiento más antiguo del país, donde radica el restaurante más popular de la ciudad; y el cabaret Tropicana Varadero.

Los amantes de la naturaleza pueden adentrarse en la periferia para visitar el Valle de Yumurí o el Parque Canímar, pasear en bote por los ríos y almorzar en un restaurante campestre; o dirigirse al sur de la provincia, al Parque Nacional Ciénaga de Zapata, declarado Reserva de la Biosfera y Sitio Ramsar, donde radica el famoso Criadero de cocodrilos.

Los turistas que se alojan en Varadero pueden reservar excursiones, en los burós de las agencias de viajes de los propios hoteles, para las ofertas de Matanzas o la Ciénaga de Zapata. Los que prefieren pernoctar en la ciudad, tienen a disposición el hotel Canimao, de Islazul, próximo al río Canímar; y, en pleno centro urbano, de Cubanacan, el Hotel E Velasco (1902), al que se suma El Louvre (1860), en fase de reapertura.

Matanzas está al alcance de cualquiera, aunque no haga su recorrido en coche. Ubicada en la Vía Blanca, a 100 kilómetros de La Habana y a 32 de Varadero, a Matanzas se accede mayormente por carretera, ruta que cubren todas las líneas de ómnibus, incluida Víazul, y de taxis estatales o privados. Es mayormente un destino de turismo de circuitos o excursiones. Además, para quienes vienen de otras latitudes, el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, queda apenas a cinco kilómetros de la urbe. ¡Anímese a conocer algo distinto!

Por: Josefina Pichardo