La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo
La Habana Vieja, un viaje en el tiempo de casi medio siglo

La Habana ha llegado a su 499 Aniversario, y ya se prepara para los festejos del Medio Milenio, en 2019, cuyo protagonista es, sin dudas, La Habana Vieja, núcleo fundacional de la villa.

Caminar por sus calles empedradas, entre plazas, monumentos, vetustos y emblemáticos edificios, castillos, hoteles temáticos y tantas remembranzas de 500 años, en medio del perenne y entusiasta andar de visitantes y pobladores, transporta al visitante a un genuino viaje en el tiempo, devenido una de las primeras atracciones, que recibe alrededor del 50% de los turistas extranjeros que viajan a Cuba.

El Templete

La otrora San Cristóbal de La Habana –última de las siete villas fundadas por Don Diego Velázquez–, fue oficialmente instaurada el 16 de noviembre de 1519, a la sombra de una ceiba, en un punto enmarcado al presente por El Templete, monumento neoclásico (1828) situado en la primogénita Plaza de Armas, justo en el sitio donde se constituyó el primer cabildo y se ofició la primera misa. La noche víspera del aniversario de la capital, cubanos y extranjeros se unen en el habitual ritual de darle tres vueltas a la ceiba en sentido contrario a las manecillas del reloj, tocarla, depositar alguna moneda y pedir tres deseos.

El recorrido más recomendado por el Centro Histórico –declarado por la Unesco, en 1982, Patrimonio de la Humanidad, en conjunto con su sistema de fortificaciones–, sigue el itinerario de sus famosas plazas, comenzando por la propia Plaza de Armas, donde también se hallan los palacios del Segundo Cabo y de los Capitanes Generales, sede del Museo de la Ciudad; el Museo Nacional de Historia Natural y el hotel Santa Isabel.

Cervecera, Avenida del Puerto Habana Vieja

Contiguas están las plazas de la Catedral, con sus mansiones de antiguas familias adineradas y la hermosa Catedral; la de San Francisco, asiento del Convento de San Francisco de Asís, cuya Basílica Menor es hoy sala de conciertos, la Lonja del Comercio y la Aduana; y la Vieja, circundada por antiguas residencias de nobles, el Planetario Astronómico, la Cámara Oscura, la Factoría (de cervezas y maltas), el Café Escorial y la Taberna Benny Moré.

Bien merecido un aparte para adentrarse en la época colonial y de los corsarios y piratas, tras los muros de las fortalezas de ayer y atributos turísticos de nuestros días: el Castillo de la Real Fuerza, actual sede del Museo de Navegación, coronado por La Giraldilla, estatuilla símbolo de La Habana; La Punta, espectacular museo de sitio de la arquitectura militar de entonces; y el Morro, cuya imagen es de las más representativas del destino, con su faro, que puede visitarse, de día, para observar las mejores vistas de la ciudad.

Bar Restaurante Floridita

A la hora de decidir dónde comer o beber, más de un centenar de opciones están a disposición. Resaltan los universalmente conocidos La Bodeguita del Medio, para degustar la suculenta comida criolla y el clásico mojito; Floridita, si prefiere los mariscos de la casa y el refrescante daiquirí, el Café del Oriente o el Bar Restaurante Cabaña.

Se suman las populares “paladares”, restaurantes privados que ofrecen los más personalizados menús y que ya engrosan algunos de los más famosos repertorios recomendados en Internet, como La Guarida, en la casa donde se filmó la conocida película cubana Fresa y Chocolate, por la que han pasado desde los Reyes de España hasta Madonna; o San Cristóbal, popularizada por haber sido escogida por Barack Obama para cenar en familia durante su visita a La Habana.

Hotel Packard

Quienes deseen hospedarse, también pueden elegir de una amplia y diversa gama en precios y estilos. De mayor lujo, encabezan la lista el recientemente inaugurado Grand Iberostar Packard, Gran Hotel Manzana Kempinski y el Iberostar Parque Central. En el propio Centro Histórico, una veintena de hoteles pequeños, personalizados, confortables y más económicos, bajo la marca Habaguanex (de Gaviota), resaltan por su segmentación temática, emplazados en edificios patrimoniales.

Como colofón, La Habana Vieja dispone de toda una red de bares, cafeterías, tiendas especializadas, museos, salas de conciertos y galerías de arte, que complementan sus jornadas de ocio, de día y de noche.

Con vistas a la efeméride Habana 500, se proyecta regenerar la imagen urbana preservando los valores patrimoniales mediante un ambicioso programa de nuevos hoteles, restauraciones, reanimación del Paseo del Prado y el Barrio Chino, ampliación del puerto para cruceros en la bahía y reapertura del Museo Nacional de la Música, entre otras muchas obras.

Por: Josefina Pichardo