Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años
Baracoa, «la primera en el tiempo» cumple hoy 508 años

Hoy se cumplen 508 años de la fundación de Baracoa, la Ciudad Primada de Cuba, donde naturaleza, historia, arquitectura, y tradición se amalgaman para conformar un escenario de hermosa naturaleza e impresionante cultura.

En Baracoa comenzó todo. Cristóbal Colón fondeó las naves en su bahía en 1492. Traía consigo La Cruz de la Parra que hoy se encuentra en la parroquia católica de la ciudad y que constituye la única reliquia del descubrimiento que se conserva en América.

Luego, el Adelantado Diego Velázquez, la fundaría, como Primera Villa de Cuba el 15 de agosto de 1511, con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, vocablo arahuaco con el cual los aborígenes, llamaban al lugar, y que se traduce como «existencia del mar».

Es la primera capital y obispado de la Isla, y el segundo sitio poblacional de América; Velázquez estableció en ella su residencia y la declaró capital política de la Isla, hasta 1515, en que se transfieren los poderes políticos, económicos y religiosos a Santiago de Cuba.

Años después, en 1838, la reina María Cristina de Habsburgo, confiere a esta ciudad su escudo, que versa: «Aunque pequeña entre las ciudades de Cuba, eres sin embargo la primera en el tiempo».

No pocas obras literarias mencionan o sitúan su acción en sus calles y casas coloniales, muchas de las cuales aún exhiben hoy sus hermosos techos de tejas francesas, sus balcones ornamentados y sus rejas caladas, pero sin dudas Alejo Carpentier, en su novela La Consagración de la primavera (1978), hizo un gran homenaje a la también llamada Ciudad paisaje, Ciudad de las aguas y Ciudad de las montañas y a La Rusa, aquella siberiana de nombre Magdalena Menasses Rovenskaya que un buen día del año 30 del pasado siglo llegó a Baracoa y nunca más se fue y que todavía es una  presencia robusta en el imaginario popular de la primera villa.

Baracoa es la única de las villas cubanas que conserva su trazado original, uno de los elementos que enriquecen su rico patrimonio histórico, que se ha beneficiado de un profundo y abnegado bregar por la conservación de sus altos valores culturales y que resultó en la declaración de la ciudad como Monumento Nacional en 1978.

No por lejana es olvidada Baracoa; es, por el contrario, orgullo de la nación cubana que la reafirma como «la primera en el tiempo» y que celebra con júbilo sus 508 años.