Cuba experimentará un crecimiento del número de contagiados con la COVID-19 durante el mes de abril y el pico de la enfermedad hacia la primera quincena de mayo, de acuerdo con el modelaje de la posible evolución de la pandemia en el país hecho por expertos de la Universidad de La Habana (UH).

Ninguna nación del mundo ha controlado la epidemia de manera rápida, pero se puede modificar su comportamiento con las medidas adecuadas, dijo Raúl Guinovart Díaz, decano de la Facultad de Matemática y Computación de la UH, al explicaren el programa televisivo Mesa Redonda la ciencia y el trabajo tras esta predicción.

Son estudios que por su complejidad no serían posibles sin el esfuerzo en equipo de varios profesionales, afirmó, y reconoció la labor de quienes de forma voluntaria se sumaron a los análisis para identificar posibles escenarios y contribuir asía la toma de decisiones por parte del Gobierno.

El decano comentó que existen modelos muy antiguos para predecir el desarrollo de enfermedades, los cuales han sido enriquecidos con el avance de la ciencia, fundamentalmente con la unión entre la medicina y la matemática.

En el caso cubano, se cuenta con experiencia en el estudio de las epidemias y ello ha posibilitado la creación de una metodología para hacerles frente. No obstante, cada evento de esta naturaleza tiene sus características, de ahí que se requiera tomar los mejores aprendizajes para poder aplicarlos.

No se realiza la misma la modelación matemática para el dengue, donde el agente transmisor es un mosquito, que para la COVID–19, que se transmite de persona a persona, aclaró Guinovart Díaz.

¿Cómo se incrementa el número de personas enfermas a causa del SARS CoV-2, y en qué tiempo?, fueron las preguntas que guiaron a quienes se empeñaron en desarrollar un modelo cubano para responder esas interrogantes.

Con tal propósito dividieron a la población en varios grupos, entre los cuales incluyeron a las personas sanas, enfermas, recuperadas y fallecidas, pero la base para los cálculos la establecieron en la relación entre las personas sanas y las enfermas, detalló el especialista.

La interacción entre esos dos grupos es lo que provoca la expansión de la dolencia, apuntó, por lo que resulta vital cortar las cadenas de transmisión.

Precisamente ese fue el punto de partida del modelo matemático cubano: la relación entre los grupos mencionados, por un lado, y la intensidad de las medidas adoptadas, por el otro. Luego fue necesaria la consulta a expertos y el contraste con algunos modelos internacionales, para buscar el mejor resultado posible, añadió el profesor de la Universidad de La Habana.

Gracias a ello hoy están en mejores condiciones para ofrecer una proyección con un lapso de 15 días, aunque, insistió Guinovart Díaz, la trayectoria de la curva puede ser modificada por la acción humana.

Se modelaron tres escenarios: favorable, medio y crítico; sin embargo, hasta el momento el país se ha movido entre los dos últimos. Asimismo, confeccionaron otra gráfica con un lapso superior a los 15 días, en la que se muestran aspectos como el punto máximo de infección, la duración de la epidemia y los posibles cambios, “si somos capaces de cumplir, o no, las medidas adoptadas”, enfatizó.

Está claro que la ciencia no puede controlar fenómenos como el de las personas asintomáticas, alertó, por lo que destacó la importancia del distanciamiento social y la responsabilidad de cada quien en cumplirlo.

Acatar los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud Pública de la Isla es la única vía para evitar la propagación de la COVID-19,  agregó.

Representantes del Gobierno anunciaron este jueves nuevas medidas que buscan evitar los peores pronósticos, pues favorecerán la permanencia de las personas en sus hogares.

La suspensión, desde el próximo 11 de abril, del transporte urbano, intermunicipal y de las zonas rurales; y el cierre de los grandes centros comerciales y de los mercados artesanales industriales, con excepción de aquellos que expenden la solución de hipoclorito, así como la limitación de las ventas en la red de tiendas a los productos de primera necesidad, como alimentos y artículos de aseo, figuran en el nuevo paquete de decisiones.

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos