La industria biofarmacéutica cubana tiene su estrategia particular para el combate contra la enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, como lo ha expresado Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma.

Este grupo empresarial garantiza los medicamentos que forman parte del protocolo definido por el Ministerio de Salud Pública de la isla para tratar los pacientes con COVID-19.

Unos 25 medicamentos, entre ellos el Interferón Alfa B2 Humano Recombinante, además de otros de uso hospitalario, están destinados a las diferentes fases por las que puede transitar un paciente contagiado.

Eduardo Martínez Díaz, presidente
de BioCubaFarma Foto: Presidencia/ Twitter.

“Actualmente todos los medicamentos están en fase de producción, y contamos con el respaldo de los fármacos necesarios, incluso para el escenario más crítico, de acuerdo a los modelos de pronóstico”, aseguró el directivo.

Igualmente, las empresas de BioCubaFarma se han incorporado a la producción de medios de protección como mascarillas protectoras para el personal médico, jabones medicinales que tienen acción desinfectante y soluciones hidroalcohólicas. A la par, se ha creado un grupo de trabajo para aprovechar las líneas de dispositivos y así contribuir a la reparación de equipos de las brigadas intensivas.

“Desde un inicio nos dimos a la tarea de buscar cuál es el medicamento idóneo para fortalecer el sistema inmunológico de los grupos vulnerables, entre los que se encuentran los pacientes de más de 60 años, inmunodeprimidos y los que tienen cáncer o enfermedades cardiovasculares”, aseveró Martínez Díaz, y dijo que esas personas en están en primera línea para usar estos productos.

La vacuna contra la COVID-19 no será para este año

“Todos soñamos con una vacuna específica que pueda resolver el problema de la pandemia de un solo golpe”, como aseguró el doctor Vicente Vérez Bencomo, director general del Instituto Finlay de Vacunas.

Sin embargo, el experto afirmó que esa no será una solución que se verá a corto plazo, ni siquiera este año. “Es un reto grande, que llevará una integración mayor de nuestra industria”. 

“Antes de pensar en una vacuna, lo más inminente es alejarse del virus, ponerle barreras como el distanciamiento social, la higiene y el uso de medios protectores”, apuntó, mientras recordó que la peligrosidad radica en que existen un grupo importante de personas asintomáticas.

En ese sentido, Cuba se empeña en el trabajo para sacar una vacuna, pero también para aumentar la inmunidad de las personas.

Al tratarse de un virus nuevo, la llamada inmunidad natural o inmunidad innata que tienen poseen las personas de manera particular, “podría ayudar a mover el espectro del desarrollo clínico de la enfermedad, sobre todo para quienes transitan por el estado grave”. 

Es por ello que los investigadores cubanos han lanzado un proyecto colaborativo con la participación de varias organizaciones, el cual aspira impactar sobre el espectro de la curva de la enfermedad y, de esta manera, reducir el número de personas que transitan a grave y disminuir el número de contagiados.

“Estamos en los toques finales de organización, analizando las formas que sean menos invasivas en términos de romper el distanciamiento social. Oportunamente, se le explicará a la población: qué y cómo lo queremos hacer”, aseguró Vérez Bencomo.

A su vez, dijo que existen 3 proyectos intermedios para poder integrarnos. Es esencial entender el virus, porque este tiene muchos mecanismos de escape, y hasta que no entendamos esos mecanismos de escape el diseño de una vacuna será imposible”, sentenció.

El CIGB está trabajando en los antígenos específicos del virus, que servirán de plataforma a los proyectos de otras instituciones de la ciencia en el país.

En proceso vacuna cubana que estimula la inmunidad innata

Otro científico cubano, Gerardo Guillén Nieto, director de Investigaciones Biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), ha afirmado que Cuba avanza en el desarrollo de una vacuna capaz de activar la inmunidad innata.

Gerardo Guillén Nieto, director de Investigaciones Biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) Foto: Presidencia/ Twitter.

El experto ha sostenido que no se trata de un proyecto sólo del CIGB, sino de un grupo de instituciones nacionales, por lo que se ha logrado “en tiempo récord” que el estudio clínico de la vacuna se aprobara por las entidades correspondientes, específicamente el 26 de marzo, mientras que el 27 ya se probaba en los primeros voluntarios.

Se trata de una vacuna de aplicación nasal y sublingual, que permite estimular la inmunidad a nivel local, donde se encuentra la entrada del virus al organismo.

Este martes se incluiría al último paciente para culminar los voluntarios que participan en el estudio clínico, de acuerdo con Guillén Nieto, quien ha puntualizado que “ya en las muestras de sangre y raspado de amígdalas y sublingual, se ha visto cómo se estimulan las moléculas de la superficie celular que marcan la activación del sistema inmune innato relacionado con los virus.

Como parte de los resultados científicos también en las muestras de sangre se activan linfocitos macrófagos, así como otros receptores de estas moléculas, encargados de presentar al sistema inmune los antígenos del propio virus y estimular una respuesta inmune específica contra el coronavirus.

“Estamos a dos niveles: demostrando la activación del sistema inmune innato, y cómo éste activa la inmunidad específica contra el virus”, argumentó el científico, quien agregó que Cuba cuenta con productos ya existentes, mientras se han perfeccionado para aplicarse con este objetivo en específico”.

Interferón suficiente para responder al escenario más crítico en el país

El Interferón fue uno de los productos seleccionados en China como parte de los protocolos para atacar el virus, y que hoy distintos países lo utilizan.

“Este es un fármaco que actúa directamente para que el sistema inmunológico responda y active los mecanismos de inhibición viral. En epidemias anteriores se había empleado”, reconoció el presidente BioCubaFarma.

“Normalmente el número de pacientes que pasan a estado crítico son el 20%. En Cuba, el número que llega a grave o crítico es la mitad, en comparación con los indicadores a nivel internacional. La letalidad de nuestro país está en 2,7 %, lo que indica que la forma en que los médicos cubanos tratan a los pacientes, así como nuestros protocolos, están teniendo una efectividad en el tratamiento de la enfermedad. Pensamos que el Interferón está siendo responsable de lo que estamos viendo en la práctica”, sostuvo el experto.

A su vez, ha reafirmado que en el país se cuenta con las cantidades suficientes para poder tratar a los pacientes en el escenario más crítico que pueda darse, de acuerdo con los modelos de pronóstico presentados.

Cuba fue el segundo país en el mundo que produjo el Interferón leucocitario, después de Finlandia. Posteriormente, se desarrolló el interferón recombinante, el ALFA 2B. Esta ha sido una molécula que realmente marca el desarrollo de la biotecnología cubana. 

Ante la actual situación epidemiológica, la nación antillana evalúa la utilización del Interferón por vía nasal, a fin de extenderlo a todo el personal médico como protección.

Asimismo, se trabaja en antivirales como el CIGB 210 y el CIGB 300. “En el caso del CIGB 210, se obtuvieron resultados preliminares a inicios de esta semana. Hemos estado enfrascados en la evaluación con un modelo de coronavirus bovino, y los resultados demostraron un efecto antiviral del producto ante esta cepa de coronavirus”, afirmó Guillén Nieto.

Por otra parte, la ciencia cubana trabaja en 16 líneas de investigación, para magnificar el éxito y poder contribuir al control de la pandemia.

CIGB 258: propuesta promisoria en pacientes graves

María del Carmen Domínguez Horta, jefa del proyecto CIGB 258, ha especificado que se trabaja desde hace dos años en la búsqueda de fármacos para el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas autoinmunes en las que el sistema inmunológico pierde su control y produce una respuesta inflamatoria contra moléculas propias.

“Nosotros seleccionamos una molécula que tiene un papel en la reacción inmunitaria, y a partir de esta se probó con una batería de moléculas con capacidad de regular la respuesta inflamatoria. Esto pasó por una amplia investigación preclínica”, ha explicado.

Dicha molécula tiene posibilidades de regular la inmunidad innata, pero a su vez induce células que dentro del sistema inmunitario controlan la magnitud de la inflamación y no genera inmunosupresión.

“Con esas potencialidades llevamos la propuesta ante el Consejo Científico de BioCubaFarma y la Comisión de Expertos del MINSAP, siendo aprobada por su racionalidad. Se trata de una molécula que ya había transitado por un ensayo clínico fase uno y que se encuentra ahora en el dos”, dijo.

Cuba desarrolla pruebas de diagnóstico para la detección de la COVID-19

Los pacientes asintomáticos son la causa fundamental de la expansión de la epidemia, de ahí la importancia de hacer pesquisaje masivo para detectarlos, poder aislarlos y que no se siga propagando la enfermedad.

Es por ello que la ciencia cubana también le hace frente a la COVID-19 mediante el desarrollo de pruebas de diagnóstico para la detección, basadas en la tecnología SUMA, en el Centro de Inmunoensayo.

Actualmente, Cuba trabaja en cuatro modelos de ensayo para lograr lo antes posible un diagnosticador del nuevo coronavirus, lo que le dará al país soberanía para hacer testaje y enfrentar una epidemia como esta.

No obstante, esos tipos de tests requieren validación: evaluar su sensibilidad y nivel de confiabilidad.

“En el protocolo de los 25 productos que fabrica BioCubaFarma, una parte importante son los productos biofarmacéuticos. Toda la industria está en este combate. Existe un encadenamiento, con el fin de contribuir a contrarrestar la pandemia en Cuba y en todos los países que pidan apoyo”, de acuerdo con el presidente del grupo empresarial.

Aislamiento social: el mejor medicamento

Las autoridades cubanas insisten que ante el reto de encontrar una vacuna contra la COVID-19, las medidas de contención son las que protegen y evitan muertes.

Han recalcado que al enorme esfuerzo de la comunidad científica y la Salud Pública en el país, se debe unir la disciplina y el necesario aislamiento social, una medida clave porque sólo de esta manera se logrará salir lo más pronto posible de la crisis y se evitarán más contagios y muertes.

Texto: Redacción Bienvenidos