Hasta el Complejo Comodoro, instalación insignia de la Cadena Hotelera Cubanacán en la capital cubana, llegó la Revista Bienvenidos para indagar sobre la estancia en este acogedor hotel de un grupo de ciudadanos italianos y de otras nacionalidades que en el momento en que se declara la pandemia de la COVID-19 en el mundo decidieron permanecer en la isla.

Omar Milián Rorres,  director general del Comodoro, nos recibió y con él comentamos acerca de la atención a estos huéspedes, de las medidas que ha tomado la instalación que dirige para garantizar la salud de los mismos y además, muy importante, de cómo este reconocido hotel se está preparando para operar en la etapa post COVID-19.

Omar Milián Rorres,  director general del Hotel Comodoro

Al iniciar la conversación el directivo nos explicó:

«En esta etapa de la COVID-19 hemos aplicado aquí los protocolos de desinfección y aislamiento orientados por las autoridades sanitarias y gubernamentales del país y hemos sido una de las instalaciones seleccionadas para acoger a todos los clientes extranjeros turistas, que por diversas razones no han regresado a sus naciones de procedencia».

Turistas italianos

¿En qué lugares estaban hospedados estos turistas?

Muchos estaban en casas particulares y otros en diversos polos turísticos de varias provincias del país.

¿Qué tiempo llevan ya en el hotel?

Más de dos meses; los hemos acogido como familia, por el largo tiempo de permanencia, y hemos tratado de hacerles la estancia lo más amena posible teniendo en cuenta las circunstancias de la crisis sanitaria en el mundo, por tanto también en sus países de residencia.

Les hemos creado todas las condiciones adecuadas aplicando los protocolos establecidos de higienización y aislamiento, y a la vez asegurándoles el mayor confort en las habitaciones y el mejor servicio.

Turista rusa

Hemos conocido que además, el hotel está brindando servicio a la población…

Sí, estamos brindando el servicio de comida a domicilio. Se han creado varias cestas y ofertas para ayudar a la población en la actual situación por la que atravesamos; la dirección del complejo ha estado inmersa en numerosas acciones enfocadas a garantizar la atención a nuestros clientes y también a la comunidad por considerarlo de mucha importancia.

¿La instalación ya se prepara para la etapa post COVID-19, lo que se ha dado en llamar «la nueva normalidad»?

Como es sabido esta pandemia va a ocasionar una seria afectación desde el punto de vista económico pero además va a cambiar todos los protocolos de cómo funcionaba el turismo a nivel internacional y nuestra cadena hotelera Cubanacán, de conjunto con el Ministerio de Turismo de la República de Cuba, organismo rector de la actividad, hemos trabajado en los protocolos de reapertura post  COVID-19, y nuestro hotel  es uno de los escogidos para poner en práctica estos protocolos de manera experimental  y ya de hecho estamos aplicando un grupo de medidas  con los clientes que tenemos alojados teniendo en cuenta los protocolos de aislamiento  y las nuevas tendencias del turismo internacional.

Una vez que se abran las fronteras y comiencen a arribar visitantes foráneos a Cuba la mayoría de los estándares que estaban establecidos para el servicio al turista deben cambiar.

 ¿Podría mencionar algunos de estos cambios?

Son muchos; ya los huéspedes no podrán servirse en las mesas buffet; las mesas en los restaurantes respetarán para su ubicación distancias prudenciales; las recepciones de los hoteles tendrán una protección con algunos parabanes traslúcidos para que no haya intercambio directo entre el visitante y los carpeteros; se ubicarán alfombras para la desinfección del calzado de los clientes a su llegada, y los productos para la desafección de las manos; será riguroso el lavado y desinfección de la lencería de las habitaciones y la higiene y saneamiento de estas;  cambiará el método de reciclaje de los desechos y residuales de las instalaciones, y  se reforzará el cuidado en la elaboración de los alimentos para lograr su inocuidad,  entre otras muchas medidas.

También se rediseñará el uso de las playas, de las piscinas, del transporte; el mobiliario, al igual que toda la lencería, llevará un protocolo de higienización y desinfección muy, muy diferente al que usualmente se llevaba.

Como le dije, ya Cubanacán tiene establecidos los protocolos a aplicar, pero estos no van a ser rígidos, sino que se van a ir actualizando y modificando en dependencia del flujo turístico.

El país necesita, desde el punto de vista económico, contar con los ingresos que genera la operación turística y nosotros tenemos que ser los pioneros en presentar un protocolo a nivel internacional para que el turista reconozca que Cuba sigue siendo un país seguro y que todo el esfuerzo que hacen las autoridades está enfocado primero en salvar vidas y proteger la integridad física de las personas.

De esta manera nuestra isla se va a convertir en un baluarte, seremos de los primeros en presentar en el mundo la propuesta de un turismo más seguro y más confiado para poder seguir avanzando en el desarrollo del sector que bastante lo necesita la población cubana y el país.

Pero esta promesa de garantía al cliente tiene que estar respaldada por un confort, un servicio y un estándar que permita que el turista tenga una percepción de calidad y sienta que satisface sus necesidades para que pueda regresar y para que nuestro país siga siendo un paraíso para el turismo en el mundo pero un paraíso con una seguridad extrema.

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos