En el programa Mesa Redonda de la televisión cubana de ayer el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el primer ministro Manuel Marrero y el titular de Economía Alejandro Gil, ofrecieron informaciones sobre las medidas para la recuperación post COVID-19.

La isla regresará a la normalidad, de manera gradual y asimétrica y para esto se prevén dos etapas: recuperación post COVID-19, y fortalecimiento económico para afrontar la crisis, en las cuales se adoptarán medidas que parten de la experiencia cubana e internacional.

La primera etapa de la recuperación tras la epidemia de la COVID-19, está concebida en tres fases con el objetivo de que transcurra como un proceso escalonado que abarca varios sectores, entre ellos salud, turismo, cuestiones laborales y tributarias, comercio exterior e interior, transporte, educación, deporte y cultura.

En casi todos los municipios y provincias del país no se han reportado casos positivos a la COVID-19 prácticamente en un mes, por lo que están en condiciones de retornar a la normalidad, proceso que estará acompañado de un riguroso protocolo de salud.

Se advirtió por las autoridades que la nueva etapa implica un mayor control y que una de sus premisas es   mantener la realización de pesquisajes, por la necesidad de detectar los casos, el aislamiento inmediato en instituciones públicas de los contactos y sospechosos.

El epicentro y la cola de la pandemia están en La Habana por lo que la capital tendrá un tratamiento diferenciado y llegará a las diferentes fases más tardíamente que el resto de los territorios.

Entre las medidas que se mantienen en estricto cumplimiento está el uso correcto del nasobuco, fundamentalmente en los espacios públicos, el lavado frecuente de las manos, la desinfección de los espacios y las superficies, entre otras.

 El turismo se reinicia en la primera fase solo con el mercado interno

A propósito se informó que actualmente permanecen en la isla dos mil 600 visitantes, que retornarán a sus países de residencia según se restablezcan los vuelos internacionales.

El turismo comenzará en la primera fase, pero solo con el mercado interno para lo cual se concebirán alternativas de ofertas y se facilitarán las ventas de las mismas, incluyendo las compras en línea.

Los hoteles también aplicarán protocolos sanitarios, con una vigilancia clínico-epidemiológica hacia los clientes desarrollada por un equipo compuesto por un médico, una enfermera y un licenciado en higiene y epidemiología.

En cuanto a la protección y control de los trabajadores del turismo, se crearán condiciones para que estos laboren durante siete días, bajo una observación diaria y usando permanentemente nasobucos; luego, descansarán una semana en sus casas en condiciones de aislamiento y con seguimiento por el médico de la familia.

El turismo internacional  comenzará a arribar al país paulatinamente  en la segunda fase, mediante un protocolo especial que se establecerá en las fronteras que incluye la aplicación de una prueba PCR a cada visitante y se le tomará la temperatura; aquel viajero  que resulte positivo, será hospitalizado de inmediato.

Cayo Santa María

Se acogerá turismo internacional solo en los cayos del norte y sur de la isla, a saber, Cayo Santa María, Cayo Coco, Cayo Guillermo, Cayo Cruz y Cayo Largo del Sur, en dependencia de la demanda y las opcionales no incluirán visitas a las ciudades. 

Varadero, es uno de los destinos que comenzará a comercializarse al turismo nacional; teniendo en cuenta su extensión y la alta cifra de instalaciones, estas se dividirán y un grupo de las mismas recibirán turismo nacional y otras a visitantes internacionales en la segunda fase.

En sentido general, ningún hotel abrirá al ciento por ciento de su capacidad, con el objetivo de mantener el distanciamiento de las personas; en este sentido además ampliará el espacio entre las mesas de restaurantes y bares, transformará el servicio de las mesas bufets, reforzará la higiene y desinfección de todos los espacios, tomará medidas específicas en cuanto a la utilización de las piscinas, entre otras muchas medidas higiénico sanitarias.

Las excursiones, que en la primera fase serán solo para el turismo nacional, en la segunda fase incluirán a los foráneos, pero solo para recorridos por los cayos.

En la segunda fase igualmente se reanudará la renta de autos.

El resto de los destinos turísticos de la isla comenzarán a comercializarse, teniendo en cuenta la demanda en la tercera fase.

Continúa prohibición de vuelos comerciales

En la primera fase se mantendrán las restricciones de entrada y salida del país, y la prohibición de los vuelos comerciales se extiende hasta la segunda fase. Los aeropuertos solamente recibirán vuelos humanitarios, de carga y colaboradores.

Solo en la tercera fase las aerolíneas comerciales regulares arribarán al país, pero sí se comenzarán a recibir los primeros vuelos internacionales chárter al aeropuerto de Cayo Coco, por donde llegan también los clientes de Cayo Guillermo y Cayo Cruz, y al de Cayo Largo del Sur.

Los huéspedes de Cayo Santa María arribarán por el aeropuerto de Santa Clara; igualmente se someterán a pruebas PCR y serán trasladados en ómnibus hacia sus hoteles, custodiados por la policía.

Teniendo en cuenta las medidas tomadas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), se mantiene la limitación de viajar con una sola maleta en las dos primeras fases, y en una tercera se permitirán hasta dos maletas;   la OACI ha recomendado además, suspender el equipaje de mano, por considerarse de riesgo debido a la manipulación a la hora de subir y descender de las aeronaves que provoca contacto interpersonal.

Texto: Redacción Bienvenidos

Fotografía: Cortesía Publicitur S.A.