En el corredor exterior del Museo de la Ciudad de La Habana tuvo lugar ayer el homenaje de la capital cubana por el Día de la Cultura Nacional, en un entorno que ha hecho aportes sustanciales a la conservación del patrimonio histórico de la nación.

El profesor José Antonio Pérez Martínez, autor del volumen El Himno Nacional de Cuba, realizó una intervención en la que recordó que el 22 de agosto de 1980, el Comandante Fidel Castro firmó el Decreto 74 del Consejo de Ministros que establece el 20 de octubre como el Día de la Cultura Cubana, así como el Himno de Bayamo la primera obra de la cultura en armas; se refirió por tanto a Perucho Figueredo como «el primer artista de la Revolución».

A continuación comentó que en el importante texto sobre el Himno Nacional, de su autoría: «La veracidad de los argumentos y criterios expuestos son apoyados por fotocopias de diversos materiales que aparecen en anexos».

Más adelante, amplió las referencias sobre la figura de Figueredo y sus experiencias en La Habana, donde estudió de niño a inicios de 1830 en el colegio San Cristóbal de La Habana; luego lo hizo en la Universidad de San Gerónimo de La Habana, donde matricula en 1835 la carrera de Derecho Civil, y ya en 1854, es deportado a la entonces Villa de San Cristóbal junto con otros bayameses por manifestar su repudio al gobierno colonial.

Por esta razón reside en la capital hasta 1858 en que retorna a Bayamo; diez años más tarde, en el glorioso año de 1868, regresa a La Habana, para establecer relaciones con algunos habaneros simpatizantes del levantamiento armado.

A continuación la Máster Dioelis Delgado, directora de la Casa Natal de José Martí, resaltó la relación que existió entre el Apóstol y Carlos Manuel de Céspedes, los cuales se conocieron en medio de las labores organizativas de la Guerra del 95, y comentó que el autor de los Versos Sencillos adquirió en 1895 la escarapela del Padre de la Patria la cual actualmente pertenece a los fondos de la casa museo donde naciera el más universal de los cubanos.  

La profesora evocó que la escarapela de Céspedes fue hallada en un bolsillo de la camisa de Martí, al momento de su caída en combate; junto a la escarapela, se encontraron también el revólver que portaba el Maestro, y que era un regalo de Panchito Gómez Toro, así como su reloj de oro del cual solo se conserva la leontina.

Este 20 de octubre fue también el momento para tributar a la memoria de uno de los cubanos más consagrados a la salvaguarda y desarrollo de la cultura nacional: el doctor Eusebio Leal Spengler.

Se proyectó un fragmento del popular programa televisivo Andar La Habana en el cual el Historiador de La Habana, con su verbo encendido y hermoso, hablaba sobre la bandera cubana y su historia.

En este acto, que estuvo presidido por autoridades gubernamentales, políticas y culturales de La Habana, y al que asistieron funcionarios y especialistas de la Oficina del Historiador de la Ciudad, y de la Unión de Historiadores de La Habana, así como y un grupo numeroso de estudiantes, contó con la actuación de la agrupación Vocal Renacer que ofreció su versión de la antológica pieza «Danza ñáñiga» del trascendental compositor cubano Ernesto Lecuona.

Texto: Redacción Bienvenidos

Foto: Miguel Moret