Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial
Eusebio Leal: El agradecimiento de todo un país a un hombre esencial

Como se esperaba, el homenaje que el pueblo de La Habana ofreció al admirado doctor Eusebio Leal Spengler, en el Salón de los Pasos Perdidos del Capitolio Nacional, desde las nueve de la mañana y hasta las cuatro de la tarde de hoy, fue multitudinario y diverso como diversa es la sociedad de la isla que tanto amó el Historiador de La Ciudad.

El más leal de los habaneros, reconocido así por muchos, merece este y todos los tributos, pues consagró su vida y hasta su último aliento a la defensa de la cultura cubana y en especial al patrimonio tangible e intangible de la capital.

Apasionado de la historia patria, Leal enseñó con su verbo encendido a muchas generaciones de cubanos a comprender el valor del pasado; inspiró con su vehemencia el estudio de los acontecimientos, de la vida de los héroes, de los elementos identitarios, y a reconocer el valor de la cultura para el enriquecimiento espiritual de los seres humanos.

Había muchas flores para Leal, entre ellas las que enviaran con respeto el General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, y Miguel Díaz-Canel, presidente de la República, así como de la Oficina del Historiador, que fuera su sitio de trabajo durante tantos años.

La diversidad ya mencionada se expresó en esta jornada de homenaje al gran intelectual, en la unión en el dolor y el agradecimiento, de niños, jóvenes, viejos, hombres y mujeres de todas las profesiones, edades y colores; de todos los credos y también los ateos, porque todos tenían algo en común: la veneración profunda y el agradecimiento a un hombre que hizo lo imposible posible por amor a La Habana.

Un numeroso grupo de artistas e intelectuales cubanos, así como una importante representación del cuerpo diplomático acreditado en Cuba, también llegó hasta la urna que contenía las cenizas de Leal, junto a una de las más significativas de las tantas fotografías hermosas que se conocen de él.

Es esta la instantánea tomada por el acreditado fotógrafo Julio Larramendi, quien logró captar el momento mismo en que Leal le daba un beso a una bandera cubana doblada en triángulo.

Dice mucho esta foto de su amor por Cuba, como igualmente lo dicen todos sus desvelos y sacrificios por alcanzar la ambiciosa obra de la restauración, no solo de la capital si no la de todo el país, la que impulsó con su ejemplo.

Las personas comentaban al salir, lo evocaban y caracterizaban; la mayoría recordaba su laboriosidad; otros reconocían su siempre humilde actitud de apuntar que era una obra colectiva; también se hablaba de su intransigencia ante lo mal hecho; su interés por conservar lo bello; su ingente obra social, su empeño creciente en mejorar las condiciones y calidad de vida de los habaneros, y todos coincidían en que su legado está vivo en las nuevas generaciones y en que nos va a hacer mucha falta ese hombre esencial que fue Eusebio Leal.

Mañana viernes 18, la máxima dirección del país rendirá guardia de honor ante los restos del doctor Eusebio Leal, y realizará la despedida oficial del duelo al Historiador de La Habana.

Posteriormente en ceremonia privada, sus cenizas serán depositadas en el Jardín Madre Teresa de Calcuta en el Patio de la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, del Centro Histórico de La Habana, que lo recordará siempre en cada piedra, en cada muro y en cada edificio vetusto que se levante para reforzar la memoria.

Texto y Fotos: Redacción Bienvenidos