Año tras año, el Ministerio de Cultura hace coincidir el 15 de enero, Día de la Ciencia cubana, con la entrega de los Premios Anual y Nacional de Investigación Cultural,   correspondientes al año antecedente.

Seis propuestas, provenientes de Sancti Spíritus, Villa Clara y La Habana, fueron seriamente evaluadas por un prestigioso jurado presidido por la doctora Graziella Pogolotti, y conformado por el DrC Rafael Acosta de Arriba, la DraC María del Carmen Ariet García, Carlos Alfonso Venegas Fornais y la doctora Luisa Campuzano Sentí, quienes fallaron a favor de conferir el Premio Nacional de Investigación Cultural 2020 al DrC Ibrahim I. Hidalgo de la Paz.

«Premiar la laboriosidad y tenacidad científica de este investigador con un trabajo ininterrumpido, por más de 35 años, en el Centro de Estudios Martianos, significa haber reconocido su afán por ahondar en temáticas no tratadas independientemente de las complejidades que pueda entrañar esto y su presencia en el centro del debate historiográfico de las últimas 3 décadas», declara el acta de entrega.

El doctor Hidalgo, modelo de honestidad intelectual y compromiso revolucionario,  posee una vasta obra científica publicada en Cuba y en el exterior que ha devenido referente ineludible para la comprensión histórica del Partido Revolucionario Cubano, el concepto martiano de la unidad popular y dentro de las fuerzas políticas de Cuba y América Latina.

Otro acreditado tribunal, liderado en este caso por el DrC y Premio Nacional de Investigación Cultural, Rafael Acosta de Arriba, e integrado por el también Premio Nacional de Investigación Cultural Carlos Alfonso Venegas Fornais, la DraC. Ivette de los Ángeles Fuentes de la Paz, el DrC. Reinaldo Funes Monzote y el DrC. Avelino Víctor Couceiro, justipreció seis resultados científicos en torno a los procesos socioculturales y de las artes en el país, de igual número de investigadores, de las provincias La Habana y Villa Clara.

Las conclusiones del mismo llevaron a otorgar Premio Anual de Investigación Cultural a los trabajos:

 «Ser hombre en Martí (Una mirada desde la mujer)», de la investigadora Mayra Beatriz Martínez Díaz, «por contener un enfoque muy singular, desde la perspectiva de género, acerca de la compleja personalidad de José Martí y su reflejo en su extensa obra literaria. En el texto se aprecia cómo la construcción de lo masculino en Martí se conecta con su utopía revolucionaria y se muestra, a la vez, cómo los modelos de masculinidad presentes en su obra transgreden los estereotipos hegemónicos patriarcales, muy restrictivos, de su época»

«Contribución de la ensayística martiana de Roberto Fernández Retamar a la cultura cubana (1959-1971)», de María Elena Capó, por ser «una profundización en la exégesis martiana dentro del corpus ensayístico de RFR, descubrir los valiosos aportes a la cultura cubana de ese autor en el análisis de momentos históricos, políticos y sociales que han marcado el proceso revolucionario cubano. Todo esto realizado a partir de los actuales enfoques de complejidad».

Igualmente premió el libro La Educación Estético-Ambiental, de Lurima Estévez Álvarez, publicado por la Editorial Universitaria Félix Varela, «por sus indiscutibles valores humanísticos, y ser la primera publicación en nuestro país sobre esta nueva modalidad para la formación integral de educadores y alumnos, conforme con los desafíos contemporáneos de protección del medio ambiente ante el cambio climático y la degradación del entorno natural y social».

El grupo de expertos cubanos, a la par, acordó entregar Mención única a la investigación Camajuaní Parrandero. Arte popular en el centro de la isla, y el libro homónimo, de Alejandro Batista López, «por constituir una minuciosa monografía en torno a una de las festividades más representativas que enriquecen la cultura cubana, deteniéndose en sus valores patrimoniales que, desde la tradición popular, se gestan en el centro del país, con lo que conforma una acuciosa investigación que el autor ha sistematizado a lo largo de su trayectoria profesional».

El Ministerio de Cultura, como parte de la implementación de su Estrategia de Ciencias e Innovación del Medio Ambiente, alcanzó trascendentales resultados en el pasado año 2020; es justo resaltar, a propósito, que llevó a cabo la reactivación del funcionamiento del Consejo Técnico Asesor del organismo, compuesto por 27 destacados y reconocidos intelectuales y artistas de todas las expresiones culturales.

De gran importancia ha resultado por sus aportes, intelectuales, la creación de la Red Nacional de Investigadores en Cultura y Artes (RNICA), formada por 304 investigadores, especialistas y académicos, de 32 instituciones

De igual modo, inició en el país la gestión del Programa Sectorial de Ciencias del organismo: «La Identidad Cultural Cubana, Latinoamericana y Caribeña: su fortalecimiento ante las transformaciones económicas y sociales del mundo contemporáneo».

Justificada celebración desde el Ministerio de Cultura por el Día de la Ciencia Cubana, que desde todos los ámbitos aporta al pensamiento, la historia y la vida de la nación.