El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presentó este jueves su estrategia para hacer frente al Covid-19, en conferencia desde la Casa Blanca, anunció que los viajeros que lleguen a Estados Unidos deberán presentar una prueba negativa del virus y hacer cuarentena .

«Además del uso de mascarillas, todos aquellos que viajen a Estados Unidos desde otro país deberán realizarse una prueba antes de subirse al avión y realizar una cuarentena cuando lleguen», anunció el mandatario a solo unas horas de asumir la presidencia del país, y añadió que también se incluyen los estadunidenses que regresen a sus casas desde otras naciones.

El resultado negativo del test de la enfermedad había sido obligatorio en el gobierno de Donald Trump, pero ahora se incorpora la cuarentena, como una medida para controlar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2, que ya ha causado la muerte de 400 mil personas en ese país.

Al respecto, el nuevo inquilino de la Casa Blanca vaticinó: «La cifra de muertos probablemente superará los 500.000 el mes que viene (…). Nos va a llevar meses darle la vuelta a esta situación», pronóstico que coincide con el del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME, en inglés) de la Universidad de Washington, que calcula que, si continúa la trayectoria actual, Estados Unidos superará el medio millón de muertos el día 19 de febrero y empezará marzo con más de 521 mil fallecidos por la enfermedad.

En cuanto a la mascarilla, los decretos firmados ayer por Biden ratifican su uso correcto en espacios públicos y aeropuertos, trenes, embarcaciones marítimas públicas, (incluyendo los ferrys), aeronaves comerciales y servicios de autobuses interurbanos, de lo contrario el infractor será penado por la ley.

El 46 presidente de la nación norteña, firmó, en un acto celebrado en la Casa Blanca, estos y otros decretos los cuales conforman su estrategia para enfrentar la compleja crisis sanitaria; uno de los medulares es el referido a la vacunación, pues se espera que se administren 100 millones de dosis en los primeros 100 días de mandato, para tratar de resolver una acción que Biden calificó de «fracaso deplorable» en el gobierno saliente.

El líder de los demócratas, consideró que le llevará meses resolver la crisis extendida por todo el país que lidera, la cual estuvo agravada por la maniobra errada que Trump aplicó para combatir la COVID-19.

 «A lo largo del último año, no pudimos apoyarnos en el Gobierno federal para que actuaran con la urgencia, la concentración y la coordinación que necesitamos, y hemos visto el coste trágico de ese fracaso», dijo el mandatario.

Igualmente, pidió recurrir a la Ley de Producción de Defensa, legislación adoptada en el año 1950 en el contexto de la Guerra de Corea, para inducir la acción del sector industrial en la acelerada producción de máscaras, respiradores y otros equipos necesarios para el enfrentamiento a la COVID-19.