La Organización Panamericana de la Salud, (OPS) resaltó que Cuba puede convertirse en el primer país latinoamericano en producir su propia vacuna, y una vez concluidas las propuestas, podría beneficiar también a los pueblos de América Latina y el Caribe, según publica el Instituto Finlay de Vacunas en su perfil oficial de la red social Twitter.

La anterior afirmación coincide con las declaraciones de numerosos medios de prensa, organismos y organizaciones internacionales que destacaron en días recientes, el desarrollo de los ensayos clínicos, hasta ahora exitosos, de cuatro candidatos vacunales cubanos, con vistas a la inmunización contra el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, y precisaron que son producto de la fortaleza alcanzada por la biotecnología en la mayor de las Antillas.

Desde el anuncio de la producción a gran escala de la vacuna Soberana 02, para la puesta en marcha de la fase tres del ensayo clínico, se han sucedido las consideraciones al respecto, entre las que sobresale la emitida por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) que deduce: «en un contexto internacional marcado por disputas sobre la distribución equitativa de las vacunas, y la inmunización de unos pocos, frente al resto, los candidatos cubanos podrían proporcionar un potencial salvavidas a los países en desarrollo».

Acreditados medios de prensa como The New York Times, que dedicó un extenso artículo a este tema, EuroNews y la cadena británica BBC, catalogan a Soberana 02 como un «fármaco esperanzador», «tecnología segura», «primer candidato en América Latina» y «logro científico extraordinario».

Por su parte, el portal web Business Insider, uno de los principales dedicados en Estados Unidos al universo de las finanzas y la economía, se refirió al progreso de  los estudios sobre Soberana 01 y Soberana 02, del Instituto Finlay de Vacunas, y de CIGB-66 (Abdala) y el CIGB-669 (Mambisa), del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, y subrayó que el país caribeño «apunta a ser uno de los primeros en el mundo en inmunizar a toda su población para fines de 2021, sin ayuda de Occidente».

Igualmente, remite a unas apreciaciones de Beate Kampmann, directora del Centro de Vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, aparecidas en ese sitio, en las que la profesora reconoció que la isla caribeña produce medicamentos seguros desde hace años.

La industria biofarmacéutica cubana produjo ya un primer lote de 150 mil bulbos de Soberana 02 con muy buenos resultados y comenzó a producir el segundo grupo.

La fase III de Soberana 02 está prevista para el próximo primero de marzo pues mostró en sus etapas de estudio II A y II B gran seguridad, así como una respuesta inmune potente; en esta etapa serán inoculados 42 600 voluntarios, hecho que también fue noticia en diversas publicaciones internacionales.

Soberana 02 es innovadora, al ser el único candidato de la plataforma de vacunas conjugadas en el mundo; en la misma el antígeno del virus, el dominio de unión al receptor (RBD), está enlazado químicamente al toxoide tetánico, tiene dos formulaciones y la segunda de ellas logró gran efectividad en animales.

A la par, Soberana 02 induce memoria de larga duración de su respuesta inmune que, además de producir anticuerpos, hace que estos duren, según aseguran los científicos líderes del proyecto cubano.

En la que se espera, sea la primera vacuna contra la COVID-19 producida en Latinoamérica, se valora el uso de una tercera dosis con acción de refuerzo a fin de lograr inducir respuesta inmune de neutralización viral y un ensayo en pacientes pediátricos.

Texto: Redacción Bienvenidos