BioCubaFarma «En busca de la soberanía sanitaria»
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BioCubaFarma «En busca de la soberanía sanitaria»
BioCubaFarma «En busca de la soberanía sanitaria»
BioCubaFarma «En busca de la soberanía sanitaria»

La estructura sanitaria y biofarmacéutica cubana ha demostrado, en este periodo de crisis epidemiológica mundial, su capacidad científica y tecnológica para enfrentar el azote de la COVID-19.

La comunidad científica cubana, integrada al Instituto Finlay de Vacunas (IFV), al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y al Grupo Empresarial BioCubaFarma, ha desarrollado fármacos cuya aplicación ha resultado de gran eficacia para el protocolo de enfrentamiento a la crisis sanitaria y ha contribuido a la baja letalidad que muestra la isla (0,67) con respecto a la región de Las Américas (2,44) y al mundo (2,08).

El 85 por ciento de los medicamentos utilizados en los tratamientos a los enfermos contagiados con el virus SARS-CoV-2 en Cuba son de fabricación nacional. Entre ellos se encuentran los inmunomoduladores, antivirales y antinflamatorios que han luchado contra el virus, fortalecido el sistema inmunológico de los pacientes y evitado muchos fallecimientos.

La mayor de la Antillas, además, ha alcanzado soberanía en los sistemas de diagnóstico de la enfermedad, al lograr cuatro diagnosticadores serológicos y dos moleculares para la detección de anticuerpos y antígenos del virus.

El empleo de equipos médicos producidos en la isla, como los ventiladores mecánicos que se utilizan en un importante número de salas de terapia intensiva, ha sido también de gran beneficio en este periodo.

En Cuba, se encuentran en proceso de ensayo clínico cinco prototipos de vacunas preventivas que parten de tecnologías disponibles en el país, con formulaciones diferentes de plataformas de otros inmunógenos cubanos muy seguros.

Entre los inmunomoduladores que se utilizan está la Biomodulina T, empleada en el fortalecimiento del sistema inmune de las personas vulnerables para la protección contra enfermedades respiratorias en general.

Los resultados de la aplicación en Cuba del Interferón, y los estudios clínicos llevados a cabo en alrededor de 40 países, demuestran que se trata de un medicamento efectivo en el tratamiento de la COVID-19. Tras su administración a pacientes hospitalizados, solo el 2 por ciento de los infectados transitó por formas graves de la enfermedad, además, se acortó su tiempo de hospitalización.

El Nasalferón es un producto de administración nasal que, debido a sus propiedades inmunomoduladoras y antivirales, induce una protección general contra el SARS-COV-2 sin llegar a ser una vacuna. Ya suman en Cuba más de 100 mil personas favorecidas con las bondades de este fármaco y, de ellas, solo 634 se infectaron con el virus, solo una pasó por un estadio grave de la enfermedad y ninguna falleció.

En los bajos índices de letalidad de la isla ha jugado un papel importante el uso de Itolizumab y Jusvinza en el tratamiento precoz de la reacción hiperinflamatoria que puede provocar la COVID-19. Estos medicamentos han propiciado altas cifras de recuperación de pacientes y una mejora clínica y radiológica del 70 por ciento.

Las vacunas cubanas en fase final de su ensayo clínico

Los resultados referidos a seguridad en los candidatos vacunales Soberanas (01, 02 y Plus), desarrollados por el IFV y Abdala creado por el CIGB, confirman que se ha presentado un 95 por ciento de efectos adversos leves y solo un 5 por ciento de moderados, por lo que la seguridad está realmente demostrada. Al cierre de junio se acumulaban en el país más de 5 millones de dosis administradas de estos y más de dos millones de cubanos habían recibido al menos una dosis.

Alrededor del 95 por ciento de las personas que recibieron las vacunas presentaron niveles de anticuerpos cuatro veces mayores a los normales y se ha corroborado, por métodos validados internacionalmente, que estos tienen la capacidad de neutralizar el virus.

Abdala alcanzó un 92,28 por ciento de eficacia, y Soberana 02, un 62 por ciento, en ambos casos superior al establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para ser considerados inmunógenos recomendables a utilizar en el combate contra la pandemia.

Los expertos auguran que el esquema de Soberana 02 que contempla a Soberana Plus como tercera dosis, obtendrá entre el 85 y el 95 por ciento de eficacia; estos son buenos vaticinios para un país que busca alcanzar la inmunización del 70 por ciento de su población para el mes de agosto.

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