La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí  (BNCJM) acaba de ser declarada   Monumento Nacional de la República Cuba  por la Comisión Nacional de Monumentos del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural  de la isla, atendiendo al alto significado cultural, histórica y social que ostenta.

La declaratoria oficial tuvo lugar en ceremonia solemne efectuada en esta prestigiosa institución, salvaguardia del tesoro documental, bibliográfico, artístico y sonoro del país, y rectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas Cubanas.

La Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, aprobada en 1977, rige la entrega de esta distinción a toda construcción, sitio u objeto que, por su carácter excepcional, merezca ser protegido mediante disposiciones legislativas.

La BNCJM atesora un patrimonio documental cuantitativa y cualitativamente excepcional que comprende más de cuatro millones de ejemplares de libros, revistas, periódicos, documentos, mapas e imágenes clasificados en colecciones generales o especiales que datan desde el siglo XV hasta el presente, entre ellas: grabados cubanos y extranjeros, documentos y libros de Domingo del Monte, Zenea y Julián del Casal, facsimilar raros y valiosos, prensa clandestina, música, etnología y folclor, fonoteca, manuscritos y mapoteca, las cuales están organizadas en distintas salas.

Cuenta, asimismo, con varios depósitos únicos en diversas materias, entre ellos los fondos de grandes figuras literarias e intelectuales del país y, en correspondencia con su misión e importancia de la colección, realiza un intenso programa cultural de innegable impacto en la población, particularmente en niños y jóvenes.

El excelente y reconocido programa de gestión de la institución   ha permitido tanto la conservación del inmueble como la preservación, investigación y difusión del patrimonio bibliográfico, y de la producción cultural y científica: expresión de la sensibilidad de la dirección y de sus trabajadores para conservar su patrimonio cultural.

Por otra parte, el inmueble se caracteriza por un excelente diseño funcional y bioclimático; es un edificio con una alta calidad de ejecución que contiene obras de arte de incalculable valor artístico, como por ejemplo el conjunto de vitrales y el lucernario realizado por el prestigioso maestro vidriero francés Auguste Labouret, originales en su diseño y caracterizado por el empleo de una técnica totalmente novedosa, catalogada como única en América Latina, lo que le confiere un valor cultural excepcional.

La Biblioteca Nacional surge el 18 de octubre de 1901, en una pequeña nave del Castillo de la Real Fuerza, por la Orden Militar 234 del gobierno interventor, y en el año 1949 pasa a su sede actual y recibe el nombre del Héroe Nacional de Cuba y Apóstol de su independencia,  como digno homenaje a su vida y obra.

En este acreditado espacio, donde se han desarrollado sucesos trascendentales de la historia de la nación, un día como hoy del año 1961, el joven Comandante de la Revolución y Primer Ministro cubano Fidel Castro, clausuraba con su discurso Palabras a los intelectuales, los encuentros con  artistas y escritores cubanos que había sostenido en el Salón de Actos de la institución los días 16 y 23 de junio.

Esta pieza oratoria devendría plataforma programática  fundacional de la política cultural de la  Revolución, y mantiene  absoluta vigencia ante el contexto actual  constituyendo punto de partida para el debate sociocultural imprescindible en nuestros días.

Recibir la condición de Monumento Nacional implica para la Biblioteca Nacional de Cuba  José Martí  la responsabilidad de continuar el legado de adquisición, preservación y conservación del patrimonio bibliográfico del país y lo más representativo de la cultura universal.

Texto: Redacción Bienvenidos

Fotos: Facebook/Biblioteca Nacional de Cuba José Martí