Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas
Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas
Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas
Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas
Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas
Palacio de Valle: una joya arquitectónica rodeada de leyendas

Cienfuegos atrae cada año a miles de visitantes que se asombran ante la deslumbrante belleza arquitectónica de una ciudad construida como ninguna otra en toda la isla. Entre los tesoros únicos que se encuentran en la Perla del Sur está el Palacio de Valle, una obra maestra de la arquitectura cienfueguera.

Ubicada en Punta Gorda, esta edificación es la representación perfecta de la unión entre el arte hispano con influencias moriscas y las corrientes arquitectónicas gótica, barroca, mudéjar y románica. Como ocurre tan a menudo en esta ciudad maravillosa, las leyendas rodean al palacio. Se cuenta que Joseph Díaz, el primer europeo en instalarse en las costas cienfuegueras, entabló relaciones de gran cercanía con el cacicazgo de la zona y contrajo matrimonio con Anegueía, una joven aborigen con la que formó una familia. Su relación con la cultura y costumbres indígenas fue tan grande que le pidió al dios Jagua, de la mitología siboney, que lo ayudara a construir su casa soñada, a la imagen de los alcázares que recordaba de su tierra española. La respuesta del dios no se hizo esperar y, de la nada, surgió un edificio de estilo mudéjar. Este palacio primigenio sería destruido pues su esposa, temerosa de que fuera obra del mal, pidió al dios que lo desapareciera. Sin embargo, la magia continuó rondando este lugar y, siglos después, Don Celestino Caces comenzaría a construir una casa morisca en los terrenos, que terminaría finalmente Don Acisclo del Valle.

La obra terminada resulta un verdadero regalo a los ojos. En su construcción intervinieron arquitectos de varios países que diseñaron cada elemento según la norma de los estilos que se buscaban. El mármol de carrara, los alabastros, los mosaicos, cristales y las cerámicas fueron todos importados y combinados con la madera preciosa de la caoba cubana, lo que le da un punto singular a la construcción.

Los visitantes curiosos podrán notar que, en el interior del palacio, las decoraciones reflejan la nacionalidad de cada uno de sus arquitectos por lo que se convierte en un edificio verdaderamente ecléctico en el que cada estilo ocupa un lugar protagonista y casi que compite con los otros por la atención.

En la actualidad, el Palacio de Valle es un restaurant-bar que abre sus puertas a los visitantes de la ciudad y les ofrece lo mejor de la comida marina local. Quien visita la segunda planta del alcázar puede observar con más detalle las tres torres que coronan al edificio. Con un estilo gótico-románico, la primera torre representa la fuerza. La segunda se levanta en honor al Taj Mahal y se debe al amor, mientras que la tercera es de estilo árabe y simboliza la religión.

El Palacio de Valle se levanta frente a las aguas de la bahía cienfueguera como una especie de guardián de su cultura y sus secretos. Este edificio único en la ciudad es, sin duda, el lugar que no debes dejar de visitar en tu recorrido por Cienfuegos.

Texto y fotos: Bienvenidos