En el programa televisivo cubano Mesa Redonda, trasmitido ayerel doctor Pedro Mas Bermejo, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología y el Dr. C. Gerardo Guillén Nieto, director de Investigaciones Biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología,  expusieron acerca de la necesidad de lograr la inmunidad colectiva, del impacto de las vacunas en La Habana y de la situación productiva de los inmunógenos.

El doctor Pedro Mas Bermejo, realizó una exposición acerca de la inmunidad colectiva, grupal o de rebaño, términos similares asociados a las campañas de vacunación.

«Lo que se persigue cuando se tiene una vacuna es tratar de proteger a la mayor cantidad de población, para que aquellos que no se puedan vacunar de una forma u otra no enfermen», y amplió:

«Cuando llegan las vacunas, lo que sucede es que hay una protección colectiva, y  aunque siempre va a haber enfermos en el grupo, estos no pueden transmitir, porque las personas están inmunizadas por la vacuna o porque fueron convalecientes. En eso consiste la inmunidad de rebaño, en aplicar muchas vacunas en una población para lograr que no se enfermen los vacunados y que ello tenga impacto en algunas personas que en un momento determinado no pueden vacunarse, dígase niños, embarazadas o personas que padecen alguna enfermedad».

Dio a conocer posteriormente, que ante el surgimiento de una epidemia, se  calcula  cuál es la necesidad de inmunidad colectiva  que esta exige para su erradicación; en los inicios de la pandemia  de la COVID-19, se estimó que era de un 70 por ciento pero con la aparición de la variante delta dicho índice ha ido aumentando y hoy se habla incluso de 85 o-90 por ciento.

Informó en este momento de su intervención que  hasta el cierre del 4 de agosto muy pocos países habían alcanzado o superado el 60 por ciento   de su población inmunizada.

En el caso de Cuba,  precisó,  aunque el  29.4 por ciento de su población ha completado el esquema de vacunación está lejos de lograr esta inmunidad, pero también aseguró que:

 « Tenemos la capacidad de llegar, si no al 100 por ciento, que es difícil, al 95 por ciento de la población inmunizada. En esto, el hecho de tener nuestras propias vacunas es esencial (…) vamos a un buen ritmo de vacunación, pero mantenerlo requiere de aseguramientos, y hay que llegar a los porcentajes que alcancen el nivel de inmunidad de rebaño».

 Impacto de la vacunación en La Habana

Mas Bermejo  comunicó que La Habana ya alcanza un nivel de inmunización del 63.8 por ciento, según datos del 9 de agosto, y analizó:

 «Aún no existe en la capital la inmunidad de rebaño requerida, si bien la situación es más favorable que antes de iniciada la vacunación. Cerca de 700 000 personas en la ciudad aún no han sido inmunizadas»; en este número se incluyen los niños, así como un grupo de personas que no serán vacunadas por determinadas causas.

Lo que se persigue con la vacuna es disminuir los fallecidos, los casos graves  y críticos, los ingresos en las unidades de cuidados intensivos, las hospitalizaciones y después la tasa de incidencia. Los datos muestran que en los primeros municipios que comenzaron la vacunación hay diferencias en la incidencia por un millón de habitantes de vacunados contra no vacunados. Evidentemente, la tasa de incidencia es menor en los cuatro primeros municipios de la capital, que ya tienen más tiempo de vacunación», expresóelexperto.

Se refirióentonces  a las tasas de mortalidad, que son  el número de fallecidos contra el total de la población, y de letalidad, que es el número de fallecidos contra el porcentaje de positivos, las cuales disminuyen en La Habana, en el presente. La letalidad bajó de 0.90 a 0.41 de junio a julio y la mortalidad de 4.4 a 4.2, aunque este es un indicador de más lento movimiento.

Resaltó  que «esta es una evaluación parcial del impacto de la vacunación en La Habana y existe una marcada diferencia entre la capital y el país. Ello habla del impacto esperado de la vacunación, la vacuna está haciendo su trabajo».

Incremento sistemático de los niveles de producción de inmunógenos

El Dr. C. Gerardo Guillén Nieto, director de Investigaciones Biomédicas del CIGB, indicó que la producción de inmunógenos desde que comenzó en el mes de mayo, se ha ido incrementando sistemáticamente, y se ya se han entregado 13 millones de dosis de la vacuna Abdala al sistema nacional de salud, y declaró

« así vamos a garantizar la cobertura».

Anunció el investigador que entre agosto y septiembre la industria biotecnológica del país, tanto el Instituto Finlay de Vacunas como el Centro de Inmunología Molecular el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, Laboratorios Aica y el Centro Nacional de Biopreparados, «todos los que participan en la cadena productiva, van a garantizar todas las dosis de vacunas necesarias para completar la vacunación de toda la población cubana».

Texto: Redacción Bienvenidos