El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial
El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial
El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial
El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial
El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial
El Palacio de Lombillo, un viaje a La Habana colonial

En el corazón de La Habana el caminante encuentra la Plaza de la Catedral, una de las más emblemáticas de la ciudad. En una de sus esquinas se levanta el Palacio de Lombillo, una antigua residencia colonial que sobrevive al paso del tiempo. Edificada en el siglo XVI, la casa fue el hogar de varias familias aristocráticas que la modificaron durante siglos antes de convertirse en el hogar de Concepción Montalvo y Pedroso, la esposa de José Lombillo y Ramírez de Arellanos, a quien la edificación debe su nombre actual.

Recorrer las calles de La Habana Vieja es la mejor manera de realmente conectar con la cultura y la vida cotidiana de los habaneros. Edificada frente al mar que la ha marcado desde sus inicios, la ciudad es en la actualidad una simbiosis armónica entre pasado y presente.

La típica arquitectura colonial que inunda la ciudad encuentra su más pura expresión en esta casona. Sus tres pisos fueron concebidos, a la usanza de la época, para servir como cuartos principales para la familia (el tercero y más amplio), para almacenar bienes y albergar las oficinas de la casa (el segundo, con menor altura) y con un patio interior, galerías y habitaciones de servicio y para los carruajes. Los dos zaguanes de la casa tienen acceso directo al patio interior, en el que se mantiene aún un pequeño pozo y la brisa del mar refresca a quien toma un descanso.

Como elemento que la separa de otras construcciones coloniales, esta casa tiene tres fachadas diferentes con sus respectivas entradas. Dos de ellas abren sus puertas a las calles Empedrado y Mercaderes y la otra recibe a los visitantes desde un enorme portal de piedra que abarca todo el costado de la edificación y se abre en la esquina de la Plaza de la Catedral. En la actualidad, esta es la entrada principal del Palacio de Lombillo que atrae a los curiosos con diversas exposiciones de arte y la oportunidad de conocer de primera mano las costumbres de los habaneros de los siglos pasados.

La historia de esta residencia española apenas empieza con la familia Lombillo. Durante el siglo XX, la casa fue sede del bufete del reconocido abogado Ricardo Dolz y para 1936 la Escuela Municipal de Música y la secretaría de Defensa Nacional se ocuparon del lugar. En 1947, bajo la atención de Emilio Roig de Leuchsenring, el palacio pasó a ser sede de la Oficina del Historiador de la Ciudad y albergó al Archivo Histórico Municipal y la Biblioteca Cubana y Americana.

Quien visita actualmente el Palacio de Lombillo encuentra una casa-museo con exposiciones de arte permanentes. La restauración a la que fue sometida por la Oficina del Historiador de La Habana permitió que la casona recuperara el esplendor que la caracterizó en sus inicios y que la convierte en uno de los principales exponentes de la arquitectura colonial en la ciudad. Recorrer la maravillosa Habana es conocer su historia, su gente, su cultura. ¿A qué esperas?

Textos y fotos: Bienvenidos