En la mañana de hoy el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, realizó una presentación ante el cuerpo diplomático acreditado en La Habana, por primera vez luego de casi dos años de pandemia y restricciones.

El titular se refirió a la próxima apertura integral del país, y a la reactivación de áreas de su economía que han estado limitadas en este largo y difícil período, y ratificó que en los días venideros se reiniciarán en una escala masiva de los vuelos internacionales , «tendremos la oportunidad de acoger a nuestros compatriotas que han permanecido periodos prolongados fuera de Cuba (…) recibiremos también en mayor medida al turismo internacional, a visitantes de todas las latitudes, incluyendo estadounidenses que suelen venir a nuestro país a pesar de las dificultades y las restricciones».

Aseguró que este es un momento de celebración prudente y apertura progresiva a lo que algunos llaman nueva normalidad y que el pueblo cubano festeja en todas las ciudades del país.

«No vamos a permitir de ninguna manera que la agresión persistente del gobierno de los Estados Unidos, sus intentos intensos y constantes, agudizados en los últimos 6 u 8 meses, de generar condiciones de desestabilización interna, de alterar la tranquilidad y la seguridad ciudadanas, de dañar la paz social que es característica del pueblo cubano y de nuestra nación, vayan a “aguarnos esta fiesta”, como se dice coloquialmente en Cuba» afirmó.

Seguidamente apuntó: «No vamos de ninguna manera a permitir que la agresión organizada desde el exterior, con el empleo de agentes internos reclutados, entrenados, financiados, organizados, incluso, a veces transportados directamente en vehículos diplomáticos de la Embajada de los EEUU acreditada en La Habana, vaya a echar a perder este momento de alegría de nuestro pueblo».

De igual modo, advirtió que el pueblo «con estricto apego a nuestra constitución, a nuestras leyes, con el talante y el ánimo de amplio consenso que lo caracteriza, defenderá por supuesto, el orden constitucional por el que votó recientemente de una manera masiva y entusiasta y permitió promulgar una nueva constitución».

Financiar de diferentes maneras los llamados golpes blandos

Analizó que el eje central de esta operación organizada desde centros de poder en EEUU, con intervención de altos funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y otras agencias, de senadores y congresistas anticubanos, de entidades que responden a la política de ese gobierno, «es financiar de diferentes maneras los llamados golpes blandos, intentos de desestabilización, que conducen, por supuesto, a consecuencias que en otros países han provocado conflictos, incluso guerras y han estado seguidos de intervenciones militares y ocupaciones», reafirmó el canciller cubano.

Enfatizó en que el libreto que sigue la Casa Banca, resulta «un intento desesperado, infructuoso y tonto de tratar de mostrar a Cuba, como un estado fallido», para utilizar ese enfoque como pretexto para el recrudecimiento del bloqueo, la aplicación de las 243 nuevas sanciones, que implementó la administración de Donald Trump y que la de Biden aplica de manera estricta e intensa desde su elección, y que incluye más de 60 sanciones aplicadas durante la pandemia tomando el virus como aliado reforzando el carácter genocida y extraterritorial del bloqueo.

«El gobierno de Estados Unidos sabe perfectamente que, con las campañas que arreció en los últimos meses, intenta provocar situaciones de sufrimiento en nuestro pueblo, en la esperanza de que generen condiciones que provoquen el llamado estallido social».

Recursos financieros cuantiosos facilitados directamente por el gobierno de los EEUU

Llamó la atención en cuanto a que en estos empeños desestabilizadores, EEUU usa una poderosa maquinaria comunicacional particularmente digital, que intenta construir, desde la mentira y la irrealidad, un escenario virtual inexistente, en la esperanza de convertirlo en un escenario real que no existe en Cuba».

Precisó que en estos esfuerzos « se utilizan recursos financieros cuantiosos, materiales facilitados directamente por el gobierno de los EEUU y sus agencias; sus operadores y agentes internos residen lo mismo allí, que, en casos muy específicos en nuestro país, o, incluso, en otras capitales, fundamentalmente, europeas»; argumentó a la par que emplea modalidades comunicacionales, típicas del escenario de polarización extrema, de máxima toxicidad, «que lamentablemente caracteriza hoy las prácticas políticas en la sociedad estadounidense».

En cuanto a Facebook, denunció que los grupos privados que se han establecido en esta plataforma no solo realizan actividades ilegales, del derecho internacional, del derecho en los propios EEUU y en otras naciones desde donde operan, en violación de las leyes cubanas, alterando logaritmos y mecanismos de geolocalización para simular la presencia masiva en Cuba de personas y cuentas que, se sabe, radican en otro país, fundamentalmente en la Florida y territorio estadounidense.

«Facebook podría ser perfectamente, con estricto apego a la ley, demandada por estas prácticas contra Cuba», recalcó.

En estos acontecimientos se dirime el derecho de un Estado soberano

«En estos acontecimientos se dirime el derecho de un Estado soberano, de un pueblo libre en el ejercicio de la libre determinación, frente al intento de una superpotencia de intervenir en sus asuntos internos, forzar un cambio de régimen, destruir el orden constitucional, por motivaciones estrictamente políticas que solo sirven a grupos de poder que lucran con la política exterior y que pretenden manipular a los ciudadanos estadounidenses, por tanto se dirime el derecho del pueblo de Cuba a la paz y la estabilidad, la tranquilidad y la seguridad ciudadanas, frente al ejercicio ilegal de una potencia que pretende alterarlo», subrayó.

Rodríguez Parrilla dio a conocer en otro momento de su intervención que desde el 22 de septiembre último se han producido un total de 29 declaraciones del gobierno de los Estados Unidos y de figuras influyentes del Congreso de esa nación, «casi una diaria, dirigidas todas a alentar, orientar, instigar a acciones de desestabilización en nuestro país».

Instigan al desafío del orden constitucional, a las leyes cubanas, a las autoridades

Remarcó, que instigan al desafío del orden constitucional, a las leyes cubanas, a las autoridades, a la realización de acciones que Cuba jamás permitirá, porque «jamás se permitirán acciones de un gobierno extranjero en nuestro territorio, tratando de desestabilizar el país, y solicitan y presionan a distintos gobiernos, a algunos de los cuales ustedes representan, a que se sumen a estas acciones contra Cuba».

Más adelante participó que, solo durante el mes de octubre, la embajada de los EEUU en La Habana, ha publicado en Twitter un total de 59 mensajes, 36 de los cuales están relacionados «con un intento descarado de alterar la estabilidad interna y el orden constitucional de Cuba. De una manera desvergonzada, tres de esos tuits, se refieren a la supuesta ayuda del gobierno de Estados Unidos al pueblo cubano en estas circunstancias, incluyendo las garantías, y cito “a un mayor acceso a alimentos, medicinas y suministros médicos».

El ministro de Exteriores de la mayor de las Antillas confirmó que:

«Mienten desvergonzadamente, no ha habido ningún ofrecimiento de ayuda del gobierno de Estados Unidos a Cuba, humanitaria ni de ninguna índole a lo largo de toda la pandemia; ni siquiera cuando se produjo la avería de la planta productora de oxígeno se concedieron licencias específicas para enviar oxígeno a Cuba (…) no se ha enviado una sola tonelada de medicina ni alimentos a la isla por parte del gobierno norteamericano».

Explicó que la administración Biden, ha obstaculizado con sus regulaciones, el envío de las donaciones generosas de colectas gestionadas por grupos de solidaridad, de cubanos asentados en los EEUU, de organizaciones de la sociedad civil estadounidense que han enviado volúmenes de ayuda humanitaria «cuyo valor moral y de aliento a nuestro pueblo, es, inmenso».

Washington continúa aplicando medidas que impiden la reunificación familiar

El canciller denunció que Washington continúa aplicando medidas que impiden la reunificación familiar, el otorgamiento de visados, tanto permanentes, violando lo establecido en los acuerdos migratorios firmados y vigentes entre ambas naciones, como temporales, y no permiten que ciudadanos cubanos residentes en terceros países con doble ciudadanía, puedan entrar a territorio estadounidense con esos pasaportes.

Señaló que además de la cancelación de los servicios consulares en nuestro país, y por tanto el encarecimiento de los trámites de visado para los ciudadanos cubanos que deben viajar a un tercer país, recientemente exigen a los ciudadanos cubanos que deseen viajar a Estados Unidos un certificado de vacunación con inmunógenos reconocidos por la autoridad regulatoria estadounidense o la OMS, a pesar de que las vacunas cubanas han sido reconocidas por la autoridad regulatoria nacional de la de otros países.

«Espero que la OMS actúe en apego a sus propias normas y tomando en cuenta las circunstancias de emergencia que se viven hoy en el planeta, en naciones hermanas, en particular de África, que no han podido acceder a las vacunas, y que haga expeditos los procedimientos de precertificación de las vacunas cubanas que en proceso; nos alienta el hecho de que la OMS tiene larga experiencia y tradición de cooperación con Cuba y de reconocimiento de vacunas cubanas a partir de que es este país, dicho modestamente, uno de los de mejor esquema de vacunación pediátrica del mundo , con vacunas reconocidas internacionalmente», pronosticó.

«No deja de ser discriminatorio que no se permita a los cubanos entrar a territorio estadounidense portando certificados con pleno valor legal de haber sido vacunados con vacunas cubanas, cuya eficacia ha quedado totalmente demostrada, no solo en estudios clínicos o de intervención sanitaria en Cuba, u otros países, sino por los resultados de control de la pandemia que está exhibiendo hoy el país».

«Están ofreciendo vacunas a una población ya vacunada»

Posteriormente recordó que durante la crisis epidemiológica internacional, el gobierno de Estados Unidos no mostró disposición de brindar ayuda humanitaria a Cuba, rompiendo así «la tradición de gobiernos republicanos o demócratas que ante huracanes y desastres naturales lo hicieron en el pasado», sin embargo, ahora Washington tiene el propósito de enviar un millón de dosis de una de sus vacunas a Cuba, con muchas condiciones y requisitos, sin que estén claras las circunstancias, y que solo alcanzarían para vacunar a unos cientos de personas en un país de once millones de habitantes.

«Están ofreciendo vacunas a una población ya vacunada, incluso, avanzando el programa de la dosis de refuerzo, pero además plantean requisitos estrictos e injerencistas, como la obligación de realizar estudios clínicos en Cuba con esas vacunas» y añadió que, además, exigen responsabilidad legal de compensación por efectos secundarios, estudios clínicos para cerciorarse que sean compatibles con los inmunógenos cubanos y monitoreo por agencias norteamericanas del destino final de la aplicación de las vacunas.

« ¿Qué sentido tiene esa oferta oportunista a última hora, cuando ya no tendría efecto práctico alguno? ¿Por qué el oxígeno no, y vacunas ahora sí? ¿Por qué vacunas no cuando más falta nos hubiera hecho? ¿Por qué no facilitar la importación de los insumos imprescindibles para el enfrentamiento a la pandemia y para el desarrollo y el escalado industrial de las vacunas?», cuestionó el canciller cubano.

No obstante, el titular de exteriores declaró que «si esta oferta del gobierno de Estados Unidos es seria, sincera y responsable, Cuba la reconoce y la apreciaría como un acto en la dirección correcta» y amplió revelando:

«Hemos respondido al gobierno de los Estados Unidos con una explicación respetuosa y estrictamente apegada a la verdad, de las razones por las cuales esa donación no contribuiría a mejorar la salud de los cubanos ni tendría impacto epidemiológico alguno».

En su lugar, el gobierno cubano, anunció, ha propuesto a la administración Biden, que utilice esa donación de conjunto con otra donación de vacunas cubanas para la inmunización de la población de algún país altamente necesitado de estas: «Reitero hoy el ofrecimiento que hicimos antes de manera privada al gobierno de Estados Unidos, de una operación triangular, conjunta, y estamos en contacto con algunos gobiernos de países que reúnen estas condiciones».

Un paquete de seis millones de dólares de subsidiopara la guerra contra Cuba

El alto funcionario compartió que el financiamiento federal de los EEUU para la guerra económica, política, comercial, financiera, comunicacional contra Cuba y no convencional, típica, con acciones de desestabilización, precursoras de otras de mayor beligerancia, se han incrementado y fluyen de manera permanente, y dio como argumento que solo en septiembre de 2021, se asignó un paquete de seis millones de dólares de subsidio, por parte de la agencia federal USAID, destinados a 12 organizaciones que operan en Florida, Washington y Madrid en el negocio lucrativo de la industria anticubana.

«Se ha presentado evidencia pública, irrefutable y contundente por parte de nuestro gobierno sobre las acciones de reclutamiento, entrenamiento, financiación, organización y, apoyo logístico a agentes internos en Cuba», aseveró.

Hizo énfasis Rodríguez Parrilla en que no hay acciones autóctonas de desestabilización en Cuba, de oposición a nuestro gobierno, y agregó que en las calles del país o que se observa es la alegría, la felicidad y la esperanza de la gente ante el momento de oportunidad que se abre en el país.

«Existe una operación de toxicidad en la comunicación en las redes digitales, que el mundo debe conocer y denunciar; es una política de aliento al odio, incitación a la violencia e instigación al delito ».

«El gobierno de Cuba, estrechamente unido a nuestro pueblo y en respuesta al consenso ampliamente mayoritario que existe en nuestro país, impedirá cualquier ensayo de acciones anticonstitucionales, dirigidas a un cambio de régimen en Cuba, no lo permitiremos, utilizaremos nuestras leyes, nuestra constitución en el más estricto a los principios de nuestro estado socialista de derecho y justicia social. No permitiremos que se invoque la Constitución para violentarla, ignorarla o destruirla», alertó, y luego insistió en que se impedirá cualquier tentativa de injerencia e intervención contra la independencia y la soberanía de Cuba.

«La política de Estados Unidos agudizada en estos meses contra Cuba está condenada al fracaso, es inviable, no ha funcionado durante 60 años, no funciona ahora, ni siquiera cuando ha tenido un virus como aliado, y no va a funcionar en lo adelante. Despejen ese sueño, despierten de ese espejismo, no va a ocurrir, es una política disfuncional, obsoleta, anclada en el pasado, costosa para los contribuyentes estadounidenses, ineficaz que provoca hacia el gobierno de los EEUU el descrédito y aislamiento internacional », certificó.

«Solicito la solidaridad de la comunidad internacional»

«Solicito la solidaridad de la comunidad internacional, de la Asamblea General de las Naciones Unidas», expresó el ministro y agradeció las muestras solidarias de los amigos y amigas de Cuba en todo el mundo, de los grupos de solidaridad, de muchas fuerzas políticas, de organizaciones de la sociedad civil, y a los cubanos que residen en todos los confines.

Convocó a los gobiernos a tomar en cuenta que las operaciones de desestabilización lanzadas por el gobierno de los EEUU, incluyen «llamados desaforados al acoso y la violencia contra embajadas cubanas en lo países que ustedes representan, no es hipotético».

«Se que algunos de los diplomáticos sufren hoy la presión, a veces pública y personal para que se sumen a estos actos de desestabilización; se que no lo harán porque son respetuosos de la Convención de Viena de Relaciones Diplomáticas y del Derecho Internacional»

Manifestó que existe en este momento una campaña de amenazas, incluso personales contra corresponsales de la prensa extranjera acreditados en La Habana con amenazas a ellos, incluso a sus familias por no reflejar lo que supuestamente sucede en Cuba. «Reclamo al gobierno de los EEUU que cesen las acciones desde territorio estadounidense de acoso contra periodistas de diversos medios que se están produciendo desde dominios y cuentas establecidas en el territorio de la Florida».

Reclamóque no haya impunidad para los grupos terroristas que actúan contra Cuba, y que se apliquen las leyes contra la instigación a la violencia, y pidió: «Defendamos el derecho internacional, y el derecho de los estados a la independencia y el ejercicio de la soberanía; defendamos hoy en Cuba y con Cuba el derecho de los pueblos a la libre determinación y estaremos actuando a favor de un mundo mejor».

«Reitero que nuestro pueblo va a ejercer con toda alegría y celebración merecida su derecho a la paz (…), no van a arruinar nuestra celebración, no van a aguar nuestra fiesta», concluyó el ministro de Exteriores de Cuba.

Texto: Redacción Bienvenidos