Uno de los atractivos naturales que Cuba propone a sus visitantes en la presente etapa de reapertura de los vuelos internacionales es el turismo espeleológico, sustentado en la variedad de cavernas y otros lugares de importancia asociados a esta ciencia.

Los expertos en el mundo han vaticinado, que en este renacer de la industria sin chimeneas, será el turismo de naturaleza el de mayor demanda por sus bondades y beneficios indiscutibles para la salud.

En la mayor de las Antillas la Agencia de Viajes Ecotur, gestiona las propuestas y alternativas de esta modalidad de amplio alcance y buena aceptación por los viajeros internacionales, no en balde, la Sociedad Espeleológica de Cuba, considera que la isla es «un paraíso espeleológico de notable importancia».

El sistema cavernario es una de las fortalezas de la isla, el cual reserva imágenes extraordinarias que el visitante no imagina y a la vez sitios curiosos por lo que la acción de la naturaleza ha construido en ellos.

Estas opciones son válidas tanto para especialistas, espeleólogos, profesionales de esta ciencia, como para aquellos amantes de la naturaleza, las expediciones y las aventuras.

Las cuevas cubanas, ubicadas en agrestes parajes, albergan formaciones secundarias únicas en el mundo, muestran y conservan también parte del universo arqueológico, legado de aborígenes y cimarrones, y una rica historia en la que han tomado parte hasta corsarios y piratas.

Viñales es una de las zonas cársticas más abundante de la isla, tanto es así que se le conoce como «La capital del carso en Cuba»; posee los sistemas cavernarios más grandes de la isla, entre ellos, el mayor: Palmarito, localizado en la sierra de Viñales y con un recorrido de más de 59 kilómetros, y la gran caverna de Santo Tomás, de más de 45 kilómetros, declarada Monumento Nacional.

Otras cuevas como Guevara (en la foto), localizada en sierra Guasasa, y a 300 metros sobre el nivel medio del mar, permite una maravillosa vista del Valle de Viñales.

El subsistema cavernario cuevas de El Indio, presenta formaciones de gran tamaño, y es parte del centro turístico Rancho San Vicente, de Viñales; una pequeña parte de los más de cinco kilómetros que posee está adaptada para ser mostrada al turismo nacional e internacional, su recorrido se realiza en bote con un guía que ofrece una breve explicación a los visitantes de algunos de los fenómenos cavernícolas.

No son estas los únicos, son muchos los escenarios más profundos del país que se encuentran en esta zona, y en varias de las mismas se han hallado colecciones de fósiles de todos los tiempos de animales extintos, así como formaciones secundarias de todo tipo, exclusivas y bien atesoradas.

Otros grandes sistemas se localizan en casi todas las provincias del país, cada uno con sus especificidades, curiosidades e historias. Algunos acogen importantes sitios arqueológicos, con pictografías, que se estiman sean de la etapa aborigen.

Las célebres cuevas de Punta del Este, en la Isla de la Juventud, comprenden la caverna conocida como La Capilla Sixtina del Arte Rupestre Cubano, por los estupendos murales que reflejan misteriosos círculos concéntricos rojos y negros.

En la provincia Mayabeque se ubican dos de las cuevas inundadas más visitadas por los espeleobuzos, ambas de extraordinaria belleza: Luis Piedra, con cerca de 550 metros de recorrido, y Juanelo Piedra, en la que se pueden observar peces ciegos que semejan pequeños fantasmas blancos.

Matanzas, ostenta el sistema cavernario Pluma, cerca del puente de Bacunayagua, con varias interesantes cuevas; es un magnífico residuario arqueológico de tipo colonial y aborigen con un amplio desarrollo de arte rupestre, con representaciones pictóricas y petroglifos de gran valor.

Esta provincia también exhibe el sistema cavernario Bellamar, formado por cuevas de extraordinaria belleza como El Jarrito, que está adaptada con luz eléctrica instalada para mostrar sus bellezas al público desde hace 150 años.

Por su parte, la Ciénaga de Zapata posee el más desarrollado sistema espeleolacustre de Cuba; Cienfuegos presenta un sistema subterráneo litoral en Guajimico; Villa Clara atesora un sistema de cavidades en los mogotes de Jumagua y en la región cársica de la reserva de Buena Vista. En Sancti Spíritus está el sistema subterráneo Cayo Caguanes, que cuenta con alrededor de 30 espeluncas valiosas, todas diferentes.

En el macizo montañoso del Escambray, se localiza la caverna Martín infierno, a 650 metros sobre el nivel medio del mar, declarada hace algunos años Monumento Nacional; en 1969 se descubrió en ella la estalagmita más grande del planeta hasta ese entonces, la cual cuenta con 67,2 metros de altura desde su base.

Camagüey conserva dos escenarios exclusivos con sendos sistemas subterráneos, el freático-vertical perteneciente a la sierra de Cubitas, las cavidades de la sierra de Najasa, y el sistema de cavidades inundadas y marinas de la región litoral Minas-Nuevitas.

En Holguín se localizan las cavernas inundadas más grandes de nuestra isla: Tanques Azules y Cristalitos de Papaya; Santiago de Cuba a su vez tiene muy desarrollado el sistema de cavidades de Siboney-Justicí, donde se desarrollan las cuevas de los Majaes, y Guantánamo cuenta con el macizo del Guaso donde se desarrolla un interesante sistema subterráneo destacándose la caverna del Campanario.

El área cársica de Cuba, ocupa casi todo su espacio subterráneo y todas y cada una de sus espeluncas tienen una función específica dentro de la naturaleza, de ahí la necesidad de disfrutar de su belleza físico- escénica con respeto y cuidado para conservar para las futuras generaciones de cubanos y viajeros este Paraíso de la espeleología.

Texto:Redacción Bienvenidos