Andar La Habana, otra vez
Andar La Habana, otra vez
Andar La Habana, otra vez
Andar La Habana, otra vez
Andar La Habana, otra vez

La Habana, Ciudad Maravilla, recibe a sus primeros visitantes luego de que la isla caribeña reabriera sus fronteras el pasado 15 de noviembre. A 502 años de su fundación, la urbe continúa atrayendo a turistas de todo el mundo que llegan a la capital conquistados por la promesa de conocer una ciudad caribeña como ninguna otra.

La capital de todos los cubanos deslumbra una vez más con las construcciones coloniales que se alzan en el casco histórico de la ciudad. Para los que la recorren, descubrir la historia de Cuba en cada uno de sus edificios es una experiencia única. Para andar La Habana, nada mejor que comenzar en el otrora centro social y político de la ciudad, la histórica Plaza de Armas. Construida a inicios del siglo XVI, la plaza estaba rodeada por algunas de las construcciones más importantes de la época. A su alrededor se levanta el Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad, antiguo lugar de residencia de los gobernadores de la isla; el majestuoso Castillo de La Real Fuerza, una de las primeras construcciones de índole militar levantadas en La Habana, y el Templete, construido en el sitio en el que se celebró la primera misa y concilio de la Villa de San Cristóbal de La Habana el 16 de noviembre de 1519, momento de fundación de la ciudad.

Una vez más, bienvenidos a La Habana

Marcada por esa cercanía del mar que la llena de un misticismo único, La Habana es la unión perfecta entre el pasado colonial que le dio vida y la majestuosidad de construcciones republicanas como el reconocido Capitolio, uno de los sitios más visitados por quienes recorren la ciudad. La urbe caribeña se convierte hoy no solo en un centro cultural de importancia internacional sino en un destino seguro en estos tiempos en los que las garantías sanitarias resultan uno de los principales factores a tener en cuenta al momento de elegir dónde vacacionar.

Los museos, los restaurantes y cafés, las galerías de arte y los pequeños negocios de artesanía reabren sus puertas y llenan la urbe de esos colores tan cubanos que tanto se echaban de menos. Quien llega a La Habana se encuentra con una ciudad renacida, alegre de recibir una vez más a sus visitantes y envuelta en los vaivenes artísticos que caracterizan a la reconocida Bienal de La Habana. No hay momento que perder ni espacio para el aburrimiento cuando se camina por Obispo hasta llegar a la bahía, cuando se monta la famosa Lanchita de Regla o se visita la popularmente conocida Plaza de las palomas, en la cual el Caballero de París espera ansioso por echarse a andar y mostrarte los secretos de la ciudad que dejó una huella imborrable en él. Tus vacaciones soñadas están a solo un vuelo de distancia y La Habana te espera con un café y una historia, con la promesa de unas memorias que nunca olvidarás. ¿A qué esperas?

Textos y fotos: Bienvenidos