Las memorias de Leal, recorriendo La Habana
Las memorias de Leal, recorriendo La Habana
Las memorias de Leal, recorriendo La Habana
Las memorias de Leal, recorriendo La Habana
Las memorias de Leal, recorriendo La Habana

Las calles de La Habana recuerdan aún su paso sensible, la mirada atenta de padre preocupado que recorría cada edificio, el tono acompasado de su voz cuando hablaba de la historia de su ciudad. A Eusebio Leal Spengler se le recuerda como el protector de la ciudad, como su historiador y su imagen estará ya por siempre en eterno andar por las calles habaneras.

En el aniversario 502 de la fundación de La Habana, la figura en bronce del reconocido investigador y orador se develó a la entrada del Museo de la Ciudad. El antiguo Palacio de los Capitanes Generales, centro social, político y cultural de la ciudad en la época colonial, fue testigo principal de los andares de Leal por La Habana y es, hoy, el lugar en el que miles de visitantes podrán reencontrarse con el historiador.

José Villa Soberón, Premio Nacional de Artes Plásticas y artífice de estatuas tan reconocidas como la de John Lennon en el capitalino Vedado, fue el encargado de darle vida a la imagen de Eusebio Leal que espera en las inmediaciones de la histórica Plaza de Armas. Eusebio parece saludar a quien le salga al paso, como solía hacer cuando recorría las calles de La Habana. Con los siempre presentes libros en sus manos, el escultor buscó representar al Leal de muchos, el que recuerdan sus estudiantes, amigos y habaneros que cada día lo encontraban en sus andares por la ciudad. En palabras de Magda Resik, directora de Comunicación de la Oficina del Historiador, esta imagen en bronce es la manera de perpetuar el legado de Leal para las nuevas generaciones.

La estatua demoró un año en construirse y el artista contó con el apoyo de la Oficina del Historiador y de la Fundación Caguayo para su confección. En la ceremonia de presentación de la imagen también se develó una tarja en honor al eterno historiador de la ciudad, en la que se lee “Quise encerrar a La Habana Vieja en las paredes pétreas de un museo, pero ella me hizo prisionero de sus muros para siempre”.

Redescubriendo la ciudad maravillosa

La figura de bronce de Leal parece a punto de echar a andar por las calles de La Habana. Su lugar de descanso está rodeado de algunas de las construcciones coloniales más antiguas de la ciudad. Desde la Plaza de Armas, el Castillo de la Real Fuerza y el famoso Templete, hasta el Museo Nacional de Historia Natural, el Palacio del Segundo Cabo y el Museo del Automóvil los que se acerquen a visitar al orador podrán conocer más de la historia de una ciudad que se reinventa constantemente a la vez que mantiene viva la herencia cultural que le ha ganado el título de Ciudad Maravilla. Quienes visitan hoy la capital cubana encuentran una ciudad a medio camino entre el pasado y ese futuro imparable que espera al doblar de cada esquina. Una ciudad histórica, rescatada por las manos de su eterno Eusebio Leal.

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