«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística
«Manifiesto», una postura artística

En el marco de la XIV edición de la Bienal de La Habana, fue inaugurada recientemente en Quinta Avenida «Manifiesto», exposición del conocido artista cubano Aléxis Leyva Machado (Kcho). La transgresión del tiempo y el espacio es un cuestionamiento de tratamiento continuo en el arte contemporáneo. Sobre este y otros temas se intercambiaron criterios el 11 de diciembre, durante el recorrido que dio el propio artista a la prensa y al público ocasional.

«Manifiesto» es una extensión de pensamiento en la que Kcho reafirma su manera de hacer y de crear. Regresa a sus formas obsesivas, una y otra vez, a su predilección por los cambios, las variaciones y transformaciones dinámicas de un objeto, de su objeto de culto: el barco. Es una idea constante en su trabajo, que le genera interrogantes y posibles respuestas. No importa el medio, la técnica, el material, la manifestación, incluso la temática que trabaje, todo lo ligado o lo esencialmente relacionado a este objeto puede verse representado en sus obras.

El contexto que lo rodeó desde su infancia, los hechos imborrables de una Cuba de los 80 y los 90, solidificaron en su obra ese sentido de libertad, viaje, superación. «Mi mayor obra está en todas partes, está en todo lo que hago. He entendido después de 30 años de trabajo como artista y cada día defiendo más la idea de que el arte es la energía de cambio más importante de la humanidad».

Las 10 esculturas situadas a lo largo de Quinta Avenida, popular arteria de la ciudad habanera, integran un recorrido distinto  entre estructuras herrumbrosas que cuentan historias y develan conceptos y aún, trascendiendo sus deconstrucciones artísticas, replican en su rusticidad material las señales y los avatares de la vida. Son piezas imponentes desde su gran formato, se muestran orgullosas de su forma, color y extensión.

«Importante es el uso de los materiales con los que trabajo en esta exposición porque es la forma de catalizar determinadas ideas para el tiempo. A diferencia  de mi pieza “Archipiélago en mi pensamiento”, expuesta actualmente en el MNBA, hecha con restos de mi vida y mi trabajo y pensada para que el deterioro sea parte de su historia, en las obras que integran Manifiesto, la permanencia y la fortaleza son parte de su historia. Una manifestación clara desde un principio, pero con un material que no va a perecer en el tiempo».

“Quemando las naves”, una de las obras en cuestión, integra en el conjunto escultórico seis barcas en forma de fogata, una simplicidad estructural que resguarda memorias, remembranzas de un refugio, una casa, a la vez que se vuelve leña de un fuego subjetivo que cubre y abrasa. Una analogía que refiere la desintegración de prejuicios, miedos, frustraciones y constructos sociales, a través de la purificación del fuego. Una resurrección de las convenciones artísticas, quemando desde los inicios, para que, de la destrucción, nazca una nueva vida, una nueva idea. «Cada acción de mi vida y de mi trabajo es una quema masiva de naves». Así expresara el propio Kcho durante el recorrido.

“El salto” recuerda a un puente, un túnel, así, desde la mirada incisiva del espectador puede variar en su morfología. Su estructura estilizada, como si también de un pez en pleno salto se tratara, vuelve a las metáforas de la mutación, a la fusión entre objeto y animal.

«Manifiesto», sin dudas, es una integración armónica en el espacio urbano, una intervención manifiesta, donde presencias corpóreas distanciadas intencionadamente dan, al transeúnte, al observador selectivo, al caminante perdido, espacios de pensamiento para crear sus propias historias y fabulaciones con respecto a lo que ven, a lo que perciben. “El pensador”, “El rescate”, “En su nombre”, son otras de las obras que resguardan ahora el histórico paseo de 5ta avenida y las cuales trascenderán, desde su complexión material y subjetiva los límites del tiempo y el espacio.

Por: Akzana López Hernández

Fotos: Bienvenidos